Fotografía: AFP / Brendan Smialowski
Viena, Austria.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, defendió el viernes en Viena que se mantenga el embargo de la ONU a la venta de armas a Irán, al considerar que sería una “locura” acabar con esta medida.

Estados Unidos está intentando convencer al Consejo de Seguridad de la ONU para que adopte una resolución que permita prorrogar esta medida, pero China y Rusia se oponen a ello.

“Quiero decir que es una locura. Pedimos al mundo entero que se una a nosotros”, aseguró el jefe de la diplomacia estadounidense durante una rueda de prensa en la capital austríaca, en la que calificó a Irán como “el mayor promotor del terrorismo”.

El embargo de la venta de armas a la República Islámica iraní debería terminarse ahora según lo acordado con el acuerdo nuclear con Irán en 2015, del que Estados Unidos salió de forma unilateral en 2018.

Francia, Alemania, China, Rusia e Irán siguen formando parte del acuerdo, pero el restablecimiento de sanciones estadounidenses hizo que Teherán reactivara su programa de enriquecimiento de uranio en 2019.

Pompeo se reunió en Viena con Rafael Grossi, el director general de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), encargada de supervisar las actividades nucleares de Irán.

Tras este encuentro, Grossi dijo a la prensa que las autoridades iraníes aún no habían respondido a las peticiones de la OIEA para acceder a distintas plantas nucleares, pero “trabajamos en ello”.

Pompeo está realizando una gira diplomática por República Checa, Eslovenia, Austria y Polonia.

En Viena, también se reunió con el presidente austríaco, Alexander Van der Bellen, y con el ministro de Relaciones Exteriores, Alexander Schallenberg, y también encontrará el viernes por la tarde al primer ministro Sebastian Kurz.