Frontera EEUU
Fotografía: Larry W. Smith EFE

Tucson, Arizona.

La Patrulla Fronteriza de EE.UU. ha empezado a tomar huellas digitales, así como a identificar a través del iris ocular, a migrantes menores de 14 años para detectar posibles casos de explotación infantil y establecer con más fiabilidad la identidad del menor y sus padres.

“Se toman medidas para detectar la trata de personas, establecer la identidad del menor y establecer que el adulto que lo acompaña es en verdad su padre o tutor legal”, señaló este domingo la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en declaraciones a Efe.

La agencia federal, que hasta la implementación de estas nuevas medidas solo tomaba fotografías a los niños menores de 14 años, indicó que habían detectado casos de menores utilizados por adultos con los que no tenían ninguna relación para la entrada ilegal al país, dado que las autoridades los liberaban en Estados Unidos.

De acuerdo a cifras de esta agencia federal, entre el pasado 1 de octubre y hasta el 30 de marzo, se identificaron a mas de 2 mil 700 personas en la frontera con México que de manera fraudulenta afirmaban ser parte de una unidad familiar.

Esto incluye a adultos que decían ser un menor de edad que viajaba con sus padres, y que luego se determinó que tenían más de 18 años, como personas que no tenían relación con la unidad familiar con la que fueron detenidos.

CBP asegura que estas tácticas han llevado a la Patrulla Fronteriza a utilizar medios adicional para combatir todas las formas de trata de personas y proteger a niños vulnerables.

La Patrulla Fronteriza en los sectores del Valle del Río Grande (Texas) y Yuma (Arizona) en ese sentido ya comenzó a recopilar datos biométricos de menores de 14 años, esto incluye huellas digitales, fotografías y cuando es posible la identificación del iris ocular, información que luego se comparan con bases de datos nacionales e internacionales.

Según la agencia federal, que aclaró que por el momento no se han implementado pruebas genéticas de ADN, las medidas se aplican según cada caso y si es que existen sospechas de que el menor pueda ser una víctima de la trata de personas o de que adulto que lo acompaña reclama de forma fraudulenta que es el padre o tutor del menor.