Ocotlán, Jalisco

Vecinos de la colonia Marcos Castellanos, que habitan cerca de las orillas del río Zula, externaron verse afectados con el hedor que expide del cuerpo de agua, pese a que con el paso de los años su organismo ha ido acostumbrándose al olor, además de señalar que  las autoridades federales, estatales y municipales no han mostrado interés y voluntad para iniciar con la limpieza del río, para que las personas se vean menos afectadas en la salud ya que la contaminación atrae otros problemas como los zancudos transmisores del dengue, señaló Guadalupe Limón, habitante de la comunidad desde hace más de 50 años:

“No hacen nada porque hay muchos zancudos que hacen daño a la salud; ya hemos dado la queja para que pongan hierba pero en lugar de comprar la hierba echaron agua, en la presidencia dijeron que al personal que mandaron para comprar el veneno no compraron nada”.

Parte de la argumentación que las autoridades municipales dan a la población es que cuesta mucho dinero efectuar la limpieza del río y por lo tanto no lo han realizado, sin embargo, Margarita otra habitante más de la colonia Marcos Castellanos, señaló que no han hecho la gestión necesaria y el esfuerzo por bajar recurso.

Además de enfatizar que pese a las brigadas organizadas para quitar el lirio del río, el mal olor sigue persistiendo, ya que colocan la maleza acuática a las orillas y por lo tanto al momento de entrar en descomposición expiden un mal olor y no existe temporada en el que este desaparezca. También comentó que los ciudadanos abonan a que el río Zula se encuentre de malas condiciones y contaminado ya que tiran gran parte de desperdicios en el cuerpo de agua:  

“No podemos exigir todo a la autoridad cuando nosotros mismos estamos contribuyendo a que ese río esté así, pero todo el tiempo ha habido gente que se les pasa la basura, junta demás y todo eso va al río; han tirado refrigeradores, sillones han tirado de todo”.

El mal cuidado por parte de los ciudadanos así como industrias y pequeños comerciantes que desechan y descargan en el río y la falta de atención por parte de las autoridades, pinta un panorama en el que el agua del río se ha tornado como si fuera petróleo, donde casi no queda vida y que por el contrario se convirtió en un foco de infección para los habitantes que se encuentran cerca de la periferia.

María Ramírez Blanco

María Ramírez Blanco

Descripción: Reportera de Radio UdeG Ocotlán, colaboradora del semanario Guía en Ocotlán y actual reportera para el semanario Mi Región donde aborda temas medioambientales y sociales.
Twitter: @wallyrmzb
María Ramírez Blanco