Ocotlán, Jalisco. 

Como pertinente calificó el director de la Asociación Intermunicipal para la Protección del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del Lago de Chapala (AIPROMADES), Gabriel Vázquez Sánchez al llamado de atención que hizo la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente (PROFEPA) a los tres niveles de gobierno por la contaminación de la cuenca Lerma-Santiago, sobre todo porque puede ayudar a que se coordinen los esfuerzos para el mantenimiento de este cuerpo de agua:

“Sí es muy pertinente la recomendación de PROFEPA, de llamar a las autoridades y decir ¿Qué estás haciendo con esto? Yo creo que todos están poniendo su granito de arena pero creo que en lo que va a derivar es en que finalmente como comunidad, los tres niveles de gobierno y la sociedad civil nos pongamos de acuerdo, articulemos una política integral y podamos comenzar a devolverle el equilibrio y balance que el ecosistema requiere”.

Vázquez Sánchez también mencionó que en última instancia es la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) la que más atención debería poner al asunto, pero ellos como asociación intermunicipal, ponen de su parte en la coordinación a nivel local para que se tenga un plan de trabajo claro y que trascienda los tres años de gobierno que dura normalmente un ayuntamiento.

Sin embargo esto es una tarea complicada y aunque se han visto avances, es difícil revertir una situación que lleva más de cincuenta años presente, comentó Vázquez Sánchez:

“Estamos haciendo lo que nos corresponde a la medida de nuestras posibilidades y atribuciones, pero es que es un esfuerzo titánico revertir un deterioro de cincuenta años. Sí hay esfuerzos, se han pasado cosas muy buenas alrededor del lago de Chapala, pero definitivamente son esfuerzos iniciales que necesitan ser  robustecidos, fortalecidos y sobre todo establecer políticas públicas a mediano y largo plazo”.

Finalmente, Vázquez Sánchez habló acerca de otra cuestión que ayudará en esta temática, y es el próximo nombramiento de dos áreas protegidas, la Sierra Cóndiro-Canales y la de San Miguel Chiquihuitillo, con esto al menos se ayudará a proteger las zonas que surten agua al lago de Chapala, aunque la cuestión del Lerma-Santiago requerirá acciones que escapan a sus atribuciones.

Por Juan Carlos Salcido Hernández.