Ocotlán, Jalisco

Tras el anuncio del cierre definitivo de la empresa Celanese de Ocotlán en octubre próximo surgieron varias dudas sobre el vacío que dejará dicha empresa para la economía del municipio y las repercusiones que traería el cese de operaciones de la fábrica. 

De acuerdo a Luis Arturo Macías García, originario de Ocotlán y profesor investigador  de la Universidad De Guadalajara,históricamente, Celanese era una potencia empresarial privilegiada  inclusive envidiada por otras ciudades y estados debido a la productividad de una fábrica trasnacional como fuente de empleo y las facilidades que esta daba a sus trabajadores. 

La empresa asentada en 1947 y que alcanzó su mayor auge en la década de los ochenta fue el inicio para la industrialización pero a partir de dos décadas atrás esta comenzó a decaer a causa de la llegada de las políticas de neoliberalismo de finales del siglo XX, misma que empezó a bosquejarse antes de que ocurriese así lo explicó Luis Arturo Macías.

“Lo hemos resintiendo desde inicios de este nuevo siglo, porque poco a poco a principios del siglo XXI Celanese Mexicana se apagó constantemente. Antes en los años 70, 80,90 todos volteábamos hacia ahí pensando en cómo esa gran empresa iba a beneficiar al municipio de Ocotlán.”

La llegada del neoliberalismo permitió la apertura de los mercados por lo que la empresa comenzó a competir con productos de China y otras partes del mundo fueron factores que mermaron el desempeño la fábrica en el último par de décadas.

El investigador compartió que en los testimonios que ha recabado los salarios que se tenían para trabajadores inclusive para aquellas personas que laboraban en puestos menores gozaban de salarios importantes y superiores a cualquier otra actividad laboral en el Estado, esto permitía a personas mantenerse gracias a los ahorros acumulados de sus años de trabajo.

La empresa además de ser una fuente de trabajo para Ocotlán y Poncitlán  fungió como centro de capacitación para trabajar en el sector industrial y los trabajadores pertenecientes a ella generaron conocimiento y experiencias que les abrieron puertas al emprendimiento personal luego de su retiró.

“Es gente conocedora con habilidades únicas que no se deben subestimar que no hubieran conseguido en otro lugar como soldador, personal que ve por la seguridad y la higiene industrial en calderas, ingeniería de proyectos. Personas que al momento de ser retirada del trabajo, despedida fácilmente empezó negocios propios. Fue gracias a los primeros retirados de que se impulsó la industria mueblara en la localidad”

Luis Arturo Macías García afirmó que para cuando cierre Celanese, el municipio no estará preparado para recibir a los más de 500 personas desempleadas y cabe la posibilidad que muchos de ellos migren a otras partes en búsqueda de mejores oportunidades. 

El académico expuso que con el cierre de Celanese mexicana en Ocotlán, la empresa perderá presencia en Latinoamérica y sólo quedan tres plantas: China, Bélgica  y Virginia en Estados Unidos. 

Por Diego Iván Vera