Ocotlán, Jalisco. 

Este año el Festival Cultural de Ocotlán cuenta con 75 actividades culturales distribuidas durante los 14 días de fiesta, en tres foros culturales diferentes: Explanada de Casa de la Cultura, Auditorio municipal y el Foro Cultural “El Prodigio” este último a petición de los hijos ausentes.

En esta ocasión se cuenta con la participación de academias de primer nivel profesional tanto locales como foráneas de Ajijic, Ameca, Chapala,  Ixtlahuacán de los Membrillos, Poncitlán, Jamay, Guadalajara y de San Miguel de Allende, Guanajuato, por nombrar algunas. Las actividades están abarcando todo tipo de manifestación artística cultural, así lo mencionó el director de Casa de la Cultura Jaime Aguirre:

“Quisimos ser incluyentes desde mayo empezamos a difundir que se venían las fiestas y todas las personas que deseaban participar que se fueran arrimando, lo dimos a conocer en la radio y todo que se acercó tiene participación porque tenemos tres escenarios disponibles incluso si alguien me dice danos oportunidad con todo gusto le damos un espacio siempre y cuando vengan de manera gratuita porque ya está todo planeado”.

Por otra parte se buscó una nueva estrategia para que las personas de Ocotlán y de los municipios vecinos asistieran entre semana también y no únicamente los fines de semana por eso, el encargado de Casa de la Cultura, distribuyó la participación de los grupos durante los 14 días del festival.

“No quisimos saturar el fin de semana con actividades fuertes, actividades fuertes quisimos meterlas entre semana también para que la gente asista también, porque anteriormente noté que todo lo querían meter el fin de semana, yo pense diferente y lo quisimos meter entre semana”.

El año pasado el Festival Cultural sólo contó con la participación de dos grupos foráneas y fue más llevar la gestión debido al poco presupuesto, este años es de 600 mil pesos, cantidad que comenzó a ser pugnada desde a inicios del año en curso con la finalidad de llevar a acabo las actividades culturas en los tres foros.

Por María Ramírez Blanco.