Ocotlán, Jalisco. 

Este fin de semana pasado se inició con la obra de pavimentación con concreto hidráulico sobre la avenida Francisco Zarco, a la altura del Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega).

El carril izquierdo de sur a norte es el que se verá beneficiado, la parte derecha de la avenida queda en espera. La obra que es realizada con recurso monetario del programa federal Proyectos de Desarrollo General Ramo 23 con un monto de aproximadamente diez millones de pesos, mencionó el presidente municipal Paulo Gabriel Hernández:

“Una de las principales vialidades que tiene Ocotlán, uno de los ingresos que esta carretera que comunica al municipio vecino de Tototlán y como lo es también la Avenida 20 de noviembre, Francisco Zarco también conocida como Avenida Universidad es una de las principales arterias de Ocotlán”.

Las autoridades municipales tienen contemplado que la obra tenga una duración de dos meses y medio a tres meses. La superficie que será pavimentada serán ocho mil 491 metros cuadrados de concreto premezclado MR45 que alcanzan la resistencia del proyecto en siete días, enfatizó el regidor de Obras Públicas, José de Jesús Cervantes Flores:

“Vamos a usar un concreto que se tipifica MR45 a siete días, la intención que se está optando para poner un acelerante es para que la vía esté en circulación lo más pronto posible, básicamente este viene siendo el alcance, es obra del Ramo 23 así está etiquetada. Aprovechando la rapidez los que anden en moto invitarlos a que respeten las señales de tránsito para disminuir los múltiples accidentes que tenemos con ese medio de transporte”.

Por otra parte, en la obra se ha pensado utilizar  concreto hidráulico con la finalidad de no realizar obra bacheo en dos o tres años sino por el contrario que este trabajo tenga una duración hasta de 30 a 40 años, afirmaron las autoridades municipales.

Durante los primeros días en lo que es el arranque de obra y en lo que se familiarizan las personas de la zona, estarán elementos de tránsito y de movilidad al pendiente.

Por María Ramírez Blanco.