Ocotlán, Jalisco.

Finalizaron nuevamente, el pasado tres de octubre, las fiestas en honor al Señor de la Misericordia con la conmemoración del 170 aniversario de la aparición del Prodigio de Ocotlán. La ceremonia religiosa fue precedida en la parroquia por el arzobispo de León, Guadalupe Octavio Martín Rábago, quien expuso de mensaje la alegría del evangelio del papa Francisco, tomando extractos para recordar a los ocotlenses el año de 1847.

Al mismo tiempo se buscó ligar los hecho sucedidos en los terremotos que se registraron en el mes de septiembre en distintos puntos de México, con el sucedido en Ocotlán de 1847 y que mostró la aparición del Señor de la Misericordia, así lo mencionó Martín Rábago:

“Una serie de fenómenos naturales han golpeado diferentes partes de nuestro país, vivimos una sensación de impotencia que genera tristeza y demás ¿No es esta situación una similitud con lo sucedido en Ocotlán  hace 170 años? Los habitantes de esta ciudad vivían atemorizados por los desechos de un terremoto del señor, la gente clamaba pidiendo misericordia y busca en el templo del Cristo crucificado una señal de esperanza y de vida”.  

Por otra parte el organista ocotlense, Jorge Luis Godínez  así como el coro de la parroquia presentaron un programa nutrido con piezas melódicas del músico Wilfrido Iñiguez, algunas canciones entonadas por el coro fueron “Las manos abiertas” y “El himno al señor de la Misericordia, así lo dijo el músico, Omar Belartin Cruz Rodriguez:

“Metieron un programa sencillito adecuado  a la celebración a lo que es la mesa solemne del 3 de Octubre. Hubo una misa especial la que cantaron fue dedicada a la virgen de Ocotlán, es una misa muy bonita se llama la  reina y madre de Ocotlán español ,compuesta no recuerdo en qué año pero por el maestro Wilfrido Iñiguez, que ya se ha cantado mucho a nivel nacional y creo que ya la traen a nivel tradicional”.   

Por otra parte la invitación para el arzobispo Guadalupe Martín, se le solicitó desde tres meses atrás.  

Por María Ramírez Blanco.