Ocotlán, Jalisco.

El 90% de la contaminación de la cuenca Lerma-Santiago provienen de las industrias, que descargan agua con un tratamiento como si sólo fueran residuales, cuando deberían ser tratadas con un mayor rigor al ser de origen industrial, así lo dijo el Coordinador General de Seguimiento de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) Fernando Zambrano Paredes, después de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) regañara a 14 municipios de Jalisco por no vigilar las descargas clandestinas efectuadas en sus territorios.

Zambrano Paredes hizo esta distinción para dejar claro que es más importante vigilar las descargas de las industrias, que le corresponde vigilar a la Profepa, que las de los municipios, que sólo representan un 10% de todos los contaminantes que se vierten en la cuenca:

“A mí me levanta suspicacia, que la Profepa, siendo una autoridad federal y teniendo competencia, para entre otras cosas, en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), para hacer la exhortación y no nada más la exhortación, sino aplicar las medidas que de acuerdo con su normativa le compete y las realice a estas industrias que son las que están generando esta grave contaminación”.

De cualquier modo, Zambrano Paredes aseguró que la CEDHJ  vigila los avances que han presentado los municipios incluidos en la macro recomendación del río Santiago, que fueron los mismos a los que llamó la atención la Profepa, pero que ahora, piensan cambiar la manera de revisar los avances para ver qué tan efectivos han resultado ser:

“Estamos invitando a organizaciones no gubernamentales y especialistas en el tema para que nos acompañen a visitas de campo a estar verificando que los que nos está señalando la autoridad a través de sus documentos, se refleje en la realidad, en la percepción del ciudadano que viva al margen de estos afluentes y ver si realmente esas acciones están incidiendo en lograr ese cambio que se quiere”.

Por último, el coordinador de seguimiento de la CEDHJ reiteró que la Profepa debería vigilar más bien las descargas industriales, no sólo porque sean los que más contaminan, sino porque es a ellos a quienes les corresponde regularlos.

Por Juan Carlos Salcido Hernández.