El Análisis | A ver si a ellas sí les hace caso
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Ocotlán, Jalisco

Ahora toca el turno de las mujeres militantes del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), luchadoras y activistas de izquierda agrupadas en Mujeres de la Red Feminista Para la Transformación, quienes han enviado una carta al Andrés Manuel López Obrador, presidente de la República, para advertirle cómo ha minimizado la situación de violencia contra las mujeres en el país.

Un fragmento íntegro se desglosa a continuación:

Compañero Presidente Andrés Manuel López Obrador: Nos es urgente manifestarle nuestra posición como simpatizantes y militantes de MORENA, mujeres feministas de izquierda que abrazamos el proceso de transformación pacífica y democrática de México, lo cual implica, como se establece en nuestros estatutos, que se busque en todo momento garantizar una vida digna y derechos plenos a todas las personas que habitamos este país, así como el que se “realice la justicia, se viva sin temor y no haya exclusiones ni privilegios”.

De tal modo que es un imperativo ético para nuestro partido movimiento el que mujeres y niñas tengan acceso a la justicia, puedan vivir sin miedo, es decir, libres de violencia en general, pero también de la violencia particular que implica pertenecer al género femenino y, por supuesto, que no sufran exclusión frente a los privilegios que representa ser hombre.

Lo anterior sólo es posible si además de la voluntad política, que es necesaria pero no suficiente, se impulsan proyectos y programas que den soluciones prácticas a realidades concretas, como también lo señala el proyecto de nación que presentamos ante la ciudadanía para promover el voto a favor de nuestro proyecto político, durante el proceso electoral de 2018.

Esto significa que como Gobierno en el poder debemos comprender que el trasfondo de la violencia contra mujeres y niñas no es la delincuencia común o la descomposición social sino el sistema patriarcal machista y misógino que posiciona a las mujeres y niñas en condiciones de clara desventaja y desigualdad frente a los hombres, al mismo tiempo que las convierte en objetos tocables, consumibles, violables, matables y desechables. 

Se incluyen una serie de estadísticas oficiales que dan cuenta de la situación de violencia, desigualdad y discriminación que viven las mujeres en el país, acompañadas con el siguiente mensaje:

Compañero Presidente, le tomamos la palabra respecto a que hay que dar un paso atrás para que las personas especialistas, en este caso las feministas, dicten los cursos de acción en materia de género.

Podremos mostrar el oportunismo de la derecha, para quienes la vida de las mujeres y niñas no tienen importancia, si se atienden los llamados legítimos del amplio movimiento de mujeres que exige sensibilidad gubernamental frente a temas tan delicados y dolorosos como las alarmantes cifras de violencia contra mujeres y niñas, dejar de desestimar y reconocer que existe un problema que no es única responsabilidad del Ejecutivo Federal, sino de todo el Estado mexicano, es decir de todas las instituciones que lo conforman.

El bienestar social es fundamental para el desarrollo de cualquier sociedad y en el caso de la sociedad mexicana es prioritario. Sin embargo, podría ser que garantizándose éste aún no sea una realidad la justicia de género, por ello debemos recordar nuestra máxima de “no dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera” pues podríamos trascender la larga noche neoliberal pero permanecer en la histórica y milenaria noche del machismo en el que las mujeres y niñas se ven sometidas a múltiples formas de violencia que les imposibilitan desarrollarse plenamente.

Le tomamos la palabra, hay que dar un paso atrás para que las especialistas feministas hablen. Atentamente, Mujeres de la Red Feminista Para la Transformación.

A ver si a ellas si les hace caso.

Por Guadalupe Ramos Ponce