Ocotlán, Jalisco

Mientras el mundo alcanzó la cifra de un millón de muertos por la pandemia de Covid-19, la otra batalla que se libra es la reactivación de la economía en una situación como no nos había tocado vivir: tratar de volver al empleo y a la actividad económica en el contexto de una crisis sanitaria, con todos los cuidados que se requieren para evitar que el intento de reactivación no termine en un incremento del número de contagios, de enfermos y muertos. La coexistencia de las dos crisis obliga a todos los países a funcionar con un cuidado especial en lo sanitario, primero, y lo económico, después.

En este sentido, un dato importante sobre la economía mexicana es que en el mes de agosto el 65 por ciento de los trabajadores que fueron desplazados por la pandemia ya se han reincorporado a sus puestos, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Hay que recordar que en el mes de abril, debido al confinamiento y a las estrictas medidas sanitarias, dejaron de estar activos laboralmente 12 millones de mexicanos. Esto no significa que todos hayan perdido sus empleos sino que muchos de ellos dejaron de trabajar temporalmente por el cierre de comercios, la paralización de sectores o, simplemente, por la disminución de la demanda.

La reincorporación acumulada llegó a 7.8 millones de trabajadores, en tanto las cifras que corresponden sólo al mes de agosto dan cuenta de 1.9 millones de puestos recuperados. Por otro lado se encuentra la cifra de empleos perdidos que sumaron entre abril y julio 1 millón 117 mil, de los cuales en el mes de agosto se recuperaron 92 mil, es decir, los nuevos empleos que se crearon. Hay que diferenciar entre aquellos puestos de trabajo inactivos, de los trabajadores que dejaron de trabajar pero no perdieron sus puestos, de aquellos empleos que desaparecieron y dejaron cesantes a los trabajadores. Los inactivos son los que llegaron a 12 millones y los que se perdieron son los de 1 millón 117 mil empleos.

Sin embargo, pese a que los datos apuntan a una recuperación desde el mes de julio, la reincorporación al mercado laboral plantea una serie de interrogantes y retos. Por un lado, una de las grandes preguntas es cuándo se podrá recuperar el total de puestos que se perdieron durante la pandemia, lo cual en este momento es muy difícil de pronosticar debido a que la crisis sanitaria no ha sido superada y no hay condiciones estables que permitan una proyección más o menos certera. Algunos proyecciones, como la de Citibanamex, dicen que recién a finales de 2022 o principios de 2023 se volvería a los niveles de ocupación que se tenían antes del confinamiento.

Pero por el lado de los retos hay que pensar en los que empleos que ya no volverán y los trabajadores que fueron afectados. La gran pregunta es cómo reincorporar a los trabajadores al mercado laboral a sabiendas de que sus empleos ya no existen. Hace unos días la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió sobre esta situación. El reto que aquí tenemos es grande y urgente: capacitar en forma acelerada para que millones de trabajadores puedan ajustarse a nuevos empleos, nuevos retos y nuevas oportunidades.

Por Héctor Farina