Ocotlán, Jalisco

El ejemplo se transforma en la fuerza necesaria para transformar lo que requiere de un cambio. Es la fuerza del ejemplo la que mueve a la acción. Si se pretende evitar contagios, ante la pandemia que circula por el mundo, el testimonio de cada ciudadano es el motor central para logarlo. La prevención es la fortaleza con que cuenta el sistema social en que habitamos. Si nos cuidamos nos hacemos fuertes ante el flagelo que vivimos, y de esa manera generamos que no avance el virus. 

Arquímedes (287 a.C. – 212 a.C.), ingeniero, inventor y astrónomo griego, considerado uno de los científicos más importantes de la Antigüedad clásica, fue el primero en describir el concepto de fuerza, también se destacaron sobre su estudio Aristóteles, Galileo Galilei, Isaac Newton, Charles Coulomb y Henry Cavendish, cada uno en su tiempo aportó consideraciones que resultaron útiles para la investigación sobre la misma. Hoy somos herederos de las enseñanzas de ellos, hoy hacemos fuerza con nuestras acciones de precaución, cautela, cuidado y aislamiento, es la forma en que también hacemos hincapié en la importancia de la fuerza. 

Entre las definiciones que existen acerca de la fuerza se encuentra la que sostiene que es una acción o influencia capaz de modificar el estado de movimiento o de reposo de un cuerpo, imprimiéndole una aceleración que modifica el módulo o la dirección de su velocidad. Cuidándonos reducimos que siga creciendo el número de personas que contraen Covid-19, haciendo que pierda fuerza y que, ojalá así sea, lo más pronto posible desaparezca de la tierra. 

Hoy la unidad de nuestras acciones pueden producir las transformaciones necesarias en los sistemas de salud, en la toma de conciencia de lo que representan y en la dimensión que tienen en la vida del tejido social. 

Por Marcelo Pedroza