Badiraguato, Sinaloa.

Si Joaquín “Chapo” Guzmán volviera a su natal Badiraguato, en Sinaloa, habría fiesta.

El hijo pródigo, fundador del poderoso cártel de drogas que lleva el nombre del estado, volvería y sería encumbrado nuevamente por los pobladores que lo describen cual si fuera una deidad.

El Chapo fue declarado culpable este martes en Nueva York de los 10 delitos de los que era acusado por liderar un imperio criminal que traficó toneladas de drogas a Estados Unidos durante 25 años.

Pero en Badiraguato, la historia es otra.

Se le rinde culto con canciones, conocidas como “narcocorridos”, y también con fotografías y frases que citan al famoso capo de 61 años.

Si volviera, sería un alivio, dicen los pobladores, porque cuando estaba no había pobreza ni violencia. Era, describen, como un territorio con un autogobierno no reconocido y un mandatario dadivoso.

“Desde que ya no está el señor Chapo hay más pobreza, y la gente se tiene que bajar (de la sierra), porque está más canija… más dura la cosa”, dice Jorge Valenzuela, un poblador de Potrero de Bejarano, comunidad que colinda con Chihuahua.

“Él repartía dinero a la gente, le daba para sembrar, para que comprara cosas, ya no hay nadie que haga eso”, agrega Valenzuela desde este pueblo del llamado Triángulo Dorado, localizado en las montañas del noroeste de México.

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Nueve de cada 10 personas que residen en Badiraguato viven en condiciones de pobreza o pobreza extrema, según datos del gobierno mexicano. Es el municipio con más carencias sociales y económicas de Sinaloa.

Es también el municipio con menor número de carreteras construidas, pero de los que cuenta con más caminos rurales que llevan hacia la sierra, donde las principales actividades son la minería -33% del territorio está concesionado a empresas extractoras- y la producción de marihuana.

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Datos públicos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) revelan que en Sinaloa se concentró el mayor volumen de erradicación de marihuana durante 2018, con la destrucción de 43 mil 976 hectáreas, un 31% del total eliminado en el país.

La producción de enervantes fue la industria que Guzmán lideró con el cártel de Sinaloa, hasta hace dos años, cuando lo detuvieron en la ciudad de Los Mochis, al norte del estado.

“Aquí toda la gente tiene dónde sembrar, pero como no está el señor Chapo, ya la gente no siembra casi, porque a él se la vendían”, lamenta Valenzuela.

– Culpable –

Luego de un juicio de tres meses y 35 horas de deliberaciones a lo largo de seis días, el jurado halló que Joaquín “Chapo” Guzmán, de 61 años y considerado el mayor narcotraficante del planeta tras la muerte del colombiano Pablo Escobar, es culpable de los 10 delitos de narcotráfico, posesión de armas y lavado de dinero de los que fue acusado.

ciudad nacimiento El Chapo Sinaloa
Diseño: AFP

La ley estadounidense señala que por la gravedad de los cargos el exjefe del cartel de Sinaloa debe ser sentenciado a cadena perpetua obligatoria.

El juez Brian Cogan fijó su sentencia para el 25 de junio, pero la defensa anunció que apelará el veredicto.

Al escuchar la decisión del jurado, leída por Cogan, el exjefe del cartel de Sinaloa, que vestía traje gris oscuro y camisa beige, miró a su joven esposa Emma Coronel, madre de sus hijas mellizas de siete años, sonrió levemente como para tranquilizarla y se puso la mano derecha en el corazón.

Coronel, de 29 años, vestida con pantalones ajustados negros y una chaqueta verde, le levantó el pulgar de la mano derecha, se cruzó las manos en el pecho y le sopló un beso antes de que los alguaciles retiraran al Chapo rápidamente de la sala.

El Chapo “esperaba este resultado”, dijo su abogado Bill Purpura a periodistas frente a la corte, bajo nieve y granizo.

“Es un hombre fuerte. Para bien o para mal, este es un tipo que nunca se da por vencido”, añadió.

– “Victoria” para el gobierno –

Altos funcionarios del departamento de Justicia, la agencia antidrogas DEA y el FBI dijeron a la prensa frente a la corte que la condena del Chapo es un triunfo para Estados Unidos, que nunca consiguió extraditar y juzgar a Escobar, el exjefe del cartel de Medellín que murió en una operación policial en 1993.

El Chapo “es responsable de una cantidad impensable de muerte y destrucción en Estados Unidos y México. Sus drogas destruyeron a muchas familias estadounidenses, solo por codicia (…) Esta es una victoria tremenda”, dijo Uttam Dhillon, director interino de la DEA.

“Este caso demuestra el alcance extraordinario del gobierno estadounidense, nuestra tenacidad y compromiso para perseguir a capos como Guzmán”, dijo el fiscal general interino de Estados Unidos, Matthew Whitaker, en un comunicado.

– Mejor que una narconovela –

El juicio fue un fascinante viaje a uno de los mayores y más despiadados carteles de la droga y a la vida cotidiana del capo en la clandestinidad de las sierras de Sinaloa, su estado natal, un drama con un casting impresionante: sus propios protagonistas.

La fiscalía convocó al proceso a 56 testigos, desde exsocios del Chapo a agentes del FBI, la DEA y otras agencias del gobierno.

ciudad nacimiento El Chapo Sinaloa
Diseño: Irving García

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