En el proceso de ratificación del T-MEC habrá ruido y fricción: Secretaría de Economía
Fotografía: Sáshenka Gutiérrez - EFE




Ciudad de México, México.

La secretaria de Economía de México, Graciela Márquez, aseguró hoy que en el proceso de ratificación del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) habrá un poco de ruido y fricción.

Además, dijo que cuenta con una estrategia diseñada para negociar los aranceles que EE.UU. impuso al acero y aluminio.

"La ratificación del T-MEC va a ser un proceso como todos los de ratificación, habrá un poco de ruido y un poco de fricción", dijo Márquez en conferencia de prensa.

"Creemos que México va a tener posibilidades de esta ratificación siempre y cuando tengamos una buena medición del ambiente político, del cambio político en Estados Unidos después de la elección de noviembre, entre otros factores (...) estamos preparados para entrar en el proceso de ratificación", añadió.

Márquez dijo que le asignarán al T-MEC "la importancia que puede tener en un mundo donde existen vientos proteccionistas y el hecho de que México tenga un Tratado de Libre Comercio es muy importante".

Explicó que el Gobierno mexicano ha estado haciendo contactos, no sólo a nivel de la Cámara de Representantes sino también con empresarios de ambos lados de la frontera a los que calificó como sus "grandes socios".

Sobre los aranceles que impuso Estados Unidos a las importaciones de acero y aluminio de México, Márquez dijo que ya cuentan con una estrategia para llevará a la mesa de negociación.

"No somos ninguna amenaza de seguridad para Estados Unidos en la exportación de acero y aluminio, somos deficitarios compramos más acero y aluminio a Estados Unidos que lo que le vendemos, entonces, no podemos ser una amenaza", apuntó.

Márquez dijo que México está preparado para distintos escenarios aunque el trabajo que se llevó a cabo durante la negociación y la firma del Tratado apuntan a que la desaparición del T-MEC "sería difícil de imaginar pero lo tenemos contemplado como escenario".

El nuevo acuerdo, que es una versión renovada del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN), debe ser aprobado todavía por el Congreso estadounidense.