Culiacán, México.

El periodista mexicano Javier Valdez, especialista en narcotráfico y asesinado en mayo pasado, fue recordado este viernes por el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, familiares y amigos que reclamaron que este crimen no quede impune.

Seguiremos trabajando para que el crimen contra Javier Valdez, contra la libertad de expresión, el derecho a la información, no queden en la impunidad“, dijo Jan Jarab, representante del Alto Comisionado en México, durante el homenaje realizado en el Jardín Botánico de la ciudad de Culiacán.

Valdez, de 50 años, fue asesinado a balazos, a plena luz del día, el 15 de mayo pasado en una calle cercana a la Riodoce, el semanario del que fue fundador y en el que trabajaba. También era corresponsal del diario mexicano La Jornada y colaborador de la AFP.

Las autoridades no han brindado mayores informaciones sobre los posibles autores materiales o intelectuales del crimen, que golpeó profundamente al gremio periodístico de México, uno de los países más peligrosos para los comunicadores con más de 100 asesinados desde 2000, 11 de ellos en 2017.

La mejor medida de prevención es lograr la justicia y la verdad, que estos crímenes no queden impunes. La impunidad que lamentablemente es muy alta en México y se puede decir que es el común denominador de las graves violaciones de derechos humanos“, añadió.

En el evento fue develada una placa en memoria de Valdez, en la que destaca el sombrero que siempre portaba el periodista, ampliamente conocido en las calles de Culiacán, su ciudad natal.

Estoy plenamente convencida de que lo asesinaron por su trabajo. Claro que sí. Javier no era un delincuente, sus armas de trabajo eran su pluma, su grabadora, su computadora y su celular“, dijo de su lado Griselda Triana, viuda de Valdez.

Ismael Bojórquez, director de Riodoce y uno de los amigos más cercanos a Valdez, recordó al periodista como un cronista e investigador que fue retratando la vida cotidiana de Culiacán y cómo fue degradándose por la presencia de los cárteles de las drogas.

Javier era un héroe, pero muchos no se dieron cuenta (…). Javier fue el héroe que nos negamos a entender hasta que lo vimos inerte sobre el asfalto, ardiendo por el sol y el plomo (de las balas), por la huida de los asesinos“, dijo.

En el homenaje también se recordaron las colaboraciones de Valdez para la AFP, su profesionalismo, su sentido del humor y su cordial trato con el personal de redacción.