Ciudad de México, México.

Cientos de personas hicieron hoy una procesión pacífica en honor de la Vaquita marina para concienciar sobre las cientos que han muerto en las últimas décadas, luchar por su conservación y la de muchas especies peligro de extinción.

“Esta procesión es probablemente el primer ritual público en esta nueva era de las redes sociales, destinado a prepararnos para enfrentar cara a cara la crisis de la extinción en la cual tristemente nos encontramos”, dijo el fotógrafo, artista y “provocador” del performance, Patricio Robles Gil

La Vaquita marina es el cetáceo más pequeño del planeta, habita solo en el Golfo de California (noroeste de México) y está en primer lugar de una larga lista de especies que los seres humanos estamos empujando a la extinción, expresó.

En México se reconocen 475 especies en peligro de extinción y 896 amenazadas, como la tortuga del desierto de Mapimí (norte de México), los monos aulladores, la gucamaya roja entre muchas otras.

Robles Gil subrayó que de alguna manera todos somos responsables por nuestra indiferencia y apatía en conocer el mundo natural y de todo aquello que lo daña.

En la procesión, más de 300 niños embajadores del mundo natural, artístas, investigadores, filántropos, representantes de museos, zoológicos, asociaciones civiles y público general, formaron una valla humana del Museo Rufino Tamayo al de Antropología de Ciudad de México para pasar de mano en mano un cráneo de Vaquita marina.

El ritual fúnebre finalizó en un altar con una escultura realizada por el artista en honor a la especie.

Robles Gil cuestionó “qué estamos haciendo mal” y preguntó a la sociedad por qué ha permitido que un símbolo tan importante y carismático del mundo natural se encuentre al borde de la extinción”.

Diego Ruiz, director del Museo de la Ballena en Baja California, expresó que la finalidad de estos eventos culturales es acercar a la sociedad para que conozca la importancia y los riesgos de la pérdida de especies.

Dolores Beistegui, directora del Papalote Museo de Niño, expresó su preocupación en torno a la relación presuntamente fracturada que hay entre la infancia y la naturaleza.

“La conservación de especies en vías de extinción para muchos niños es algo abstracto es algo que no acaban de entender y percibir cómo les afecta en su vida cotidiana”, comentó.

Emilio Vega, “embajador del mundo natural”, compartió su experiencia y dijo que este evento “es una manera de poder comunicar a todas las personas lo importante que es la biodiversidad y mantener con vida especies que representan nuestro país”.

El actor mexicano Jesús Ochoa agregó que “más que una procesión era una manifestación para decir a los gobernantes: atención sobre nuestra biodiversidad, sobre nuestro país y sobre todo lo que está pasando”.

Robles Gil señaló que no todo es desesperanza y celebró la presencia de los asistentes en la manifestación.

“Como mexicanos hoy le decimos al próximo gobernante de este biodiverso país que se debe continuar con la lucha no solo por la vaquita sino por la enorme riqueza natural que atesora y debe ser resguardada indefinidamente”, indicó.

Robles finalizó el ritual con el firme mensaje de que hoy México levanta la voz para decirle al mundo que “nunca más debemos enfrentarnos a un escenario en el cual se pierda cualquier forma de vida”, concluyó.