El jesuita Javier Ávila, de la diócesis de Chihuahua y Luis Octavio Híjar, de la Fundación Tarahumara José L. Llaguno, advierten que la noticia de la ola de suicidios entre rarámuris de la Sierra Tarahumara responde a la alarmante crisis que padecen los indígenas en el norte de México, por la baja producción del campo, el cambio climático y el cerco del crimen organizado. Sin embargo, la alerta alimentaria es permanente y convoca el Padre “Pato” a continuar con el acopio de víveres.

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