El nombramiento de magistrados que recientemente se aprobó en el Congreso del Estado constituye un acto de burda ilegalidad, pues viola leyes y órdenes de la Corte sobre tiempos y condiciones electorales, además de crear puestos en realidad todavía inexistentes, dijo Diego Petersen, en su colaboración para Medios UDG Noticias matutino con Karla Planter.