El Papa Benedicto XVI vino a México como jefe de Estado pero también como líder religioso, lo que convierte al acto oficial ambiguo, en el que evitó referirse o reunirse con víctimas de pederastia, resaltó el investigador de la UNAM, Fernando González González, del Instituto de Investigaciones Sociales y coautor del libro “La voluntad de no saber”, en entrevista para Medios UDG Noticias con Josefina Real.

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