Eberhard Havekost
Fotografía: Klaus - Dietmar Gabbert - Dpa News
Berlín, Alemania.

El pintor contemporáneo alemán Eberhard Havekost murió sorpresivamente el viernes a los 52 años en Berlín, según informó hoy su galerista, Frank Lehman.

“Estoy profundamente conmocionado, su muerte fue tan repentina”, dijo Lehmann en Dresde. “Havekost aún tenía muchos planes”, agregó.

Su pintura fresca y moderna inspirada en los medios de comunicación, situó a Havekost como uno de los artistas alemanes contemporáneos más respetados.

Havekost realizó exposiciones individuales en la Kunsthalle Schirn de Fráncfort, en el Museo Stedelijk de Ámsterdam, en el Museo Moderno de Salzburgo, en la Colección Estatal de Arte de Dresde y en el Museo de Arte de Wolfsburgo, entre otros.

La mayoría de sus obras tenían títulos concisos como “Superstar”, “Auge” (ojo), “Landschaft” (paisaje) o “Gefühl” (sensación). A finales de abril, el fallecido artista había expuesto una serie de fotografías en la galería CFA en la capital alemana.

Según Lehmann, estaba prevista una exposición en Los Ángeles a fin de año y otra en Nueva York en 2020.

Havekost nació en 1967 en Dresde, donde también estudió Bellas Artes. Vivió y trabajó en Berlín y fue profesor en la Academia de Arte de Düsseldorf.

Cuando en 2010 la Colección Estatal de Arte de Dresde le dedicó por primera vez una exposición individual, Havekost explicó que en sus cuadros solía desarrollar un mundo imaginario legible, pero que ahora esa legibilidad ya no era tan importante.

“No veo solo la imagen como una ventana a un mundo de pensamientos”, comentó al valorar la necesidad de interpretación del público.

Algunos expertos en arte comparan a Havekost con la época joven del artista Gerhard Richter, también nacido en Dresde.

El propio Havekost jugó irónicamente con la obra de Richter al copiar un cuadro plano en color velado de su famoso colega y colocar al lado sus propias abstracciones constructivistas con superficies coloridas.

Cuando se le preguntó por qué había copiado a Richter, dijo simplemente: “Porque nunca entendí el cuadro”.