Miles piezas arqueológicas de cultura 5000 años retornan Ecuador
Fotografía: EFE - José Jácome
Quito, Ecuador

Décadas después de salir del país para ser investigada en Canadá, una colección milenaria de la cultura Valdivia, una de las más antiguas de América y que precedió a incas, aztecas y mayas, ha retornado a Ecuador en la primera repatriación arqueológica de este tipo.

Se trata de piezas de unos 5.000 años de antigüedad que fueron expatriadas en la década de los 80 del siglo XX con fines científicos, y que incluyen ornamentos, utensilios y esculturas de distintos materiales, entre ellos, cerámica, hueso, concha y piedra.

Llegaron a Quito el pasado 5 de junio en 166 cajas que contenían además cinco esqueletos, y que han sido entregadas a la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) para seguir el estudio de una cultura que surgió a principios del cuarto milenio antes de la Era Común.

La colección forma parte de una investigación iniciada en una época en la que “no existía mucha norma de carácter técnico-legal para controlar” qué bienes arqueológicos podían salir y por cuánto tiempo, explicó a Efe Joaquín Moscoso, director del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC).

Y abundó que en 1982 se llevaron miles de fragmentos a Canadá desde un yacimiento en Loma Alta, en la actual provincia costera de Santa Elena (suroeste).

Ahora, tras concluir su investigación, el profesor Scott Raymond, de la Universidad de Calgary, pidió restituirlas a su entorno natural.

“No sólo devuelven objetos y fragmentos, sino toda la información científica” de la que para Moscoso es una de las investigaciones más “sólidas e interesantes” sobre esta cultura, la primera sociedad de agricultores sedentarios y ceramistas en Ecuador y una de las primeras en toda América.

Datada por los expertos entre el 3.800 y 1.500 A.C., en el llamado “Periodo Formativo”, la Valdivia fue descubierta hacia la mitad del siglo XX y sus restos revelan que tenían un desarrollo “agrícola interesante” y, por tanto, un proceso sedentario grande.

Así lo explica Florencio Delgado, director del Instituto de Arqueología de la USFQ, quien precisa que “hasta este estudio se pensaba que las primeras poblaciones que hicieron cerámica en el nuevo mundo estaban al lado del mar”.

Pero ahora “sabemos que los primeros ceramistas eran agricultores y vivían tierra adentro”, como en el sitio de Loma Alta.

La investigación en Canadá fue fundamental para entender la introducción de la agricultura más temprana en esa región de Ecuador.

Gracias a las nuevas tecnologías, los expertos podrán ahora hacer también un análisis más detallado que hace 40 años y, en conjunto con los investigadores del INPC, profundizar sus estudios sobre los orígenes de la agricultura y la cerámica en esa región.

El cargamento arqueológico recién llegado, con más de 10.000 piezas y fragmentos, según un cálculo de Delgado, incluye muestras “de la cerámica más antigua que se ha encontrado hasta el momento en la costa del Pacífico”.

Contiene estatuillas que algunos investigadores asocian con representaciones femeninas, lo que alienta el debate histórico sobre si la Valdivia fue, o no, una sociedad matriarcal.

Asimismo, milimétricas cuentas de cerámica, agujas de hueso, colgantes, pendientes de hueso y concha, figuras de cerámica de entre cinco y diez centímetro, y como grandes y pesadas piedras de moler.

“También hay restos humanos y, ahora que es más fácil hacer (pruebas de) ADN, la colección está lista para aquellos estudiosos que están buscando incluso entender procesos de poblamiento”, sugirió Delgado.

Pese a los miles de objetos descubiertos hasta ahora, entre ellos la famosa “Venus de Valdivia”, y a la organizada estructura de sus viviendas alrededor de una plaza circular u oval, es difícil definir cuántos miembros pudieron constituir esta cultura en su época de florecimiento, posiblemente en la segunda mitad del tercer milenio A.C.

Actualmente, una comuna en la provincia de Santa Elena, donde se concentran los principales yacimientos, reivindica el legado histórico y patrimonial de esa cultura ancestral, alegando que la Valdivia no se extinguió sino que fue transformándose.

Las piezas repatriadas quedarán a disposición de los expertos para su análisis, se exhibirán en la USFQ y en museos del país.

Delgado también espera que este primer caso sirva para hacer un inventario de otras colecciones arqueológicas que salieron de Ecuador con fines de investigación y, con ello, conocer su estado, si aún siguen siendo analizadas, o si conviene pedir su devolución.

“Hay veces que es mejor que se queden donde están porque las están investigando o las están cuidando, y nosotros, a lo mejor, no lo podemos hacer”, opinó.

Por lo pronto, con las piezas y fragmentos repatriados de Canadá, el INPC fortalecerá sus fondos y colecciones de investigación en arqueología, dentro de una apuesta para la creación del Sistema Nacional de Areas Arqueológicas y Paleontológicas.