Miles de personas manifestan contra el fascismo en Italia




MacerataItalia.

Miles de personas marcharon este sábado en Macerata contra el fascismo, una semana después de un tiroteo por odio racial que dejó seis heridos en esta pequeña ciudad del centro de Italia en donde se pidió cerrar los negocios por temor a disturbios.

Con baja temperatura pero con sol, los manifestantes llegaron en algunos casos desde lejos para participar de una marcha en calma, convocada por grupos antifascistas, onegés, sindicatos y algunas formaciones políticas de izquierda.

Varios de los participantes ondearon banderas de sus movimientos, cantaron "Bella ciao" y otros clásicos del antifascismo. Otras personas sumaron a la marcha sus banderas italianas.

"El ambiente en Italia está pesado en este momento, y en los últimos años permitimos que la derecha se desarrollara. Siempre manifesté pero ahora es más necesario que nunca", declaró a la AFP Mafalda Quartu, una jubilada que viajó desde Florencia.

"Si hay desempleados es culpa del gobierno, no de los migrantes", gritaban los manifestantes.

Las autoridades de esta localidad del centro del país cerraron las escuelas, suspendieron los servicios de buses, anularon la misa del sábado por la tarde e incluso pidieron cerrar los comercios por esta concentración.

El alcalde de Macerata, Romano Carancini (centroizquierda), había pedido que anularan todas las manifestaciones para dejar respirar un poco a esta ciudad, pero la prefectura decidió finalmente el viernes autorizar la concentración del sábado fuera del centro histórico.

El jueves por la noche se registraron disturbios que enfrentaron a la policía local con varias decenas de militantes del grupúsculo de extrema derecha Forza Nuova que protesta contra la inmigración.

Seis personas de origen africano resultaron heridas el sábado pasado por los disparos de un joven con vínculos ultraderechistas.

El hombre, que había disparado desde su automóvil, fue arrestado sin resistirse en esta ciudad de 43.000 habitantes.

Los seis heridos son oriundos de Malí, Ghana y Nigeria, según la agencia de prensa Agi.

El sospechoso fue identificado por la prensa como Luca Traini, de 28 años.

Fue un acto de "evidente odio racial", estimó el ministro de Interior italiano, Marco Minniti.