México requiere planificación urbanística para alcanzar desarrollo sostenible: Beatriz Manrique




Ciudad de México, México.

Alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) será una tarea difícil para México si no logra transitar hacia ciudades en las que prime una planificación urbanística más controlada.

La presidenta de la Comisión de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Cámara de Diputados, Beatriz Manrique, dijo a Efe que el urbanismo descontrolado en México se debe a que los municipios, autoridad encargada de los cambios de uso de suelo, han procurado más el interés económico que la viabilidad sustentable.

De no cambiar el paradigma, consideró que, a futuro, será un reto muy difícil de superar e impedirá que se cumplan los ODS, los cuales requieren de un trabajo conjunto entre uso de suelo, manejo de la urbe y control de la contaminación.

Este abuso de la facultad constitucional que tienen los municipios en el cambio de uso de suelo, se ha vuelto "un cáncer para el desarrollo sustentable", aseguró.

De acuerdo con un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que citó la entrevistada, solo en el bajío mexicano -que comprende parte de los estados de Aguascalientes, Jalisco, Guanajuato, Michoacán y Querétaro- se concentran 4 de las 10 ciudades más contaminadas del país.

"Eso habla de lo que es tener una pésima gestión del territorio", apuntó, agregando que se ha privilegiado el interés económico y se ha dejado de lado el medioambiente.

La diputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) explicó que las autoridades deben estar bien asesoradas para controlar esta realidad, ya que "por indolencia, vileza o torpeza, se deciden cambios de uso de suelo que frenan la viabilidad urbana y las ciudades crecen desparramadas, sin planeación".

Esto deriva en daños a la movilidad, la gestión de agua y la calidad del aire adecuada, entre otros.

Con respecto a esto, José Manuel Entrecanales, presidente ejecutivo de la empresa de infraestructura, energía y servicios de agua Acciona expresó en un reciente foro de ciudades inteligentes que "las ciudades constituyen el entorno básico para la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, en consecuencia, para el desarrollo de las actividades sociales, políticas y empresariales".

Los ODS establecidos por la Organización de Naciones Unidas (ONU) número 6 (Agua), número 7 (Energía) y número 9 (Infraestructuras) "tienen un impacto transversal y son habilitadores e imprescindibles para la consecución de los demás objetivos".

Cabe saber que las ciudades aglutinan ya el 55% de la población mundial, acaparan el 65% el consumo energético y generan el 70% de las emisiones globales de Dióxido de Carbono (CO2), lo que evidencia su rol indispensable.

En este contexto, aseguró que "el papel de los municipios y los gobiernos locales es clave por su cercanía a los ciudadanos y a sus necesidades".

Por su parte, el secretario regional de ICLEI Gobiernos Locales por la Sustentabilidad, Edgar Villaseñor, expuso a Efe que se requiere de un trabajo de todos los niveles oficiales para dar resultados sustentables.

Asimismo, es necesario que a nivel internacional se apoye a los municipios en sus metas de mitigación ambiental y desarrollo urbano adecuado.

Recordó que al año 2050 más del 70 % de la gente vivirá en ciudades y, mientras no se crean reglamentos que controlen el crecimiento desordenado, será muy complicado dar un buen servicio a todos los ciudadanos.

"Hoy es muy fácil otorgar permisos de construcción para que entren recursos a las arcas municipales, pero la lógica indica que esas ciudades se vuelven más vulnerables", observó.

De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), en México se estima que 15,3 millones de viviendas (53% del total nacional) registran problemas y deficiencias como hacinamiento, deterioro, falta de servicios básicos o irregularidades en sus papeles de propiedad.

Dichos datos indican que unos 3 millones de viviendas necesitan ser reemplazadas por su deterioro actual y 12,3 millones requieren de una ampliación y ajustes en sus condiciones de servicios básicos.

El Centro Mario Molina (CMM), dedicado a políticas ambientales y energéticas, indica que en México el 7% de la expansión urbana se establece en suelo de valor ambiental y un 20% de la nueva vivienda se edifica en cinturones de pobreza.

Esto desemboca en que cada habitante de las metrópolis mexicanas genere 3 veces más basura que alguien de una ciudad pequeña.

Además, las grandes ciudades en México solo cuentan en promedio con 2 metros cuadrados de zona verde por persona, cuando el estándar internacional es de 9 metros.