Rosendo Radilla
Fotografía: Somos el Medio
Ciudad de México, México.

México reiniciará la búsqueda de Rosendo Radilla, campesino y compositor desaparecido hace cuatro décadas por miembros del Ejército en Guerrero, informaron este martes a Efe autoridades federales.

Desde este martes y hasta mediados de abril se realizarán excavaciones en los lugares clandestinos donde las Fuerzas Armadas realizaron actividades de detención, tortura y exterminio entre las décadas de 1960 y 1970, en la denominada Guerra Sucia entre el Estado y los movimientos opositores.

El personal de la Fiscalía General de la República (FGR) se verá auxiliado por la colaboración de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y el Equipo Mexicano de Antropología Forense, según recogen medios locales.

En noviembre de 2009, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó sentencia hallando responsable al Estado mexicano por la desaparición de Radilla el 25 de agosto de 1974, siendo el primer caso en el que juzgó al Ejército mexicano por violaciones graves a los derechos humanos.

Al respecto, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) indicó en un comunicado que “las excavaciones a realizarse tienen el potencial de configurarse como un ejercicio de memoria y verdad”.

También consideró que, en este emblemático caso, suponen “la continuación de un camino hacia la justicia y la reparación, con miras a establecer un precedente relevante de buenas prácticas en la búsqueda de personas desaparecidas“.

No obstante, la entidad reprochó que “hasta la fecha ningún servidor público, ni militar ni civil, ha sido sancionado” por la desaparición de Radilla.

Antes de ser privado de su libertad, el campesino y compositor de corridos estuvo involucrado en actividades de la vida política y en obras sociales del municipio de Atoyac de Álvarez, en Guerrero.

En las proximidades de ese municipio es donde fue detenido y desaparecido por el Ejército mexicano el 25 de agosto de 1974.

Su detención se argumentó por tener vínculos con Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas, ambos guerrilleros y opositores al Gobierno de Luis Echeverría (1970-1976).

La sentencia de la CIDH incluye un testimonio de un hombre llamado Maximiliano Nava Martínez, quien declaró que estuvo presente en el entonces cuartel militar donde estuvo recluido Radilla.

Mientras componía un corrido que aludía a los asesinatos ocurridos el 18 de mayo de 1967 en Atoyac de Álvarez, los militares entraron en cólera, lo sacaron del cuartel y lo golpearon.

Después de eso, se dice que lo metieron en una furgoneta y nunca más de supo de él.

Este reinicio de la búsqueda de su cuerpo más de 40 años después coincide con el reciente anuncio del nuevo mandatario, Andrés Manuel López Obrador, el pasado domingo.

El presidente anunció la reinstalación del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas ante una tragedia que acumula más de 40 mil casos, 26 mil cuerpos sin identificar en morgues y 1,300 fosas clandestinas.

En su discurso, el líder de Morena recordó que esta tragedia es muy “dolorosa” para el país y uno de los peores legados de los anteriores Gobiernos.