Matanza en Coatzacoalcos
Fotografía: EFE
Ciudad de México, México.

El ataque a un bar nocturno en el puerto de Coatzacoalcos con al menos 26 muertos y una decena de heridos muestra la escalada de violencia que padece México desde hace años y el impacto de las cruentos ajustes de cuentas del narcotráfico.

¿Cuál es la magnitud de la ola de violencia en México?

El Gobierno de México, con el entonces presidente Felipe Calderón, comenzó en 2006 un combate frontal al narcotráfico que implicó que los militares realizaran labores de seguridad pública.

La llamada guerra contra el narcotráfico, según expertos en seguridad, es la causa de una escalada de la violencia que no ha aminorado desde entonces.

Según datos oficiales, el país registró 35 mil 964 homicidios en 2018, una cifra no vista desde que empezaron los recuentos hace unas dos décadas.

La ola de violencia no ha bajado en la mayoría de delitos tanto de alto como de bajo impacto desde que Andrés Manuel López Obrador llegó a la Presidencia el pasado 1 de diciembre.

En los primeros siete meses de 2019 han ocurrido 20 mil 135 homicidios en todo el país, con un promedio nacional de 95,8 casos por día.

Además, de acuerdo a cifras proporcionadas por organizaciones civiles, el nivel de impunidad en México es del 98,86 %, lo que significa que hay ínfimas probabilidades de que un delito se esclarezca, una situación que incentiva los delitos.

¿Por qué Veracruz es uno de los estados más violentos del país?

La masacre en un bar para adultos de Coatzacoalcos se suma a otras matanzas perpetradas por el narcotráfico en Veracruz, un estado petrolero, pero con regiones muy empobrecidas, que acumula un reguero de sangre desde la llegada al poder del exgobernador Javier Duarte (2010-2016), hoy preso a la espera de un juicio por corrupción.

Actualmente, la mayoría de los actos violentos en Veracruz se producen como consecuencia de la guerra entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Zetas, dos de los principales grupos narcotraficantes que operan en el estado.

No obstante, la violencia fruto del narcotráfico impacta en buena parte del país. Según datos oficiales, existen 37 grupos delictivos operando actualmente en México.

Algunos de los más conocidos son el Cártel de Sinaloa -el del condenado Joaquín “el Chapo” Guzmán-, el Cártel de Los Zetas, la Familia Michoacana -todos con sus correspondientes ramificaciones- y el Cártel Jalisco Nueva Generación, uno de los más poderosos en la actualidad.

¿Qué otras masacres ha vivido México desde la llegada al poder de López Obrador?

Veracruz y Michoacán son dos de los estados más afectados por la violencia y escenario de varias matanzas en los últimos meses.

El 20 de abril de 2019, durante la noche del Viernes Santo, un grupo armado ingresó a una fiesta privada en un restaurante y mató a 14 personas, entre ellas un bebé, en la ciudad petrolera de Minatitlán, en Veracruz.

Y el 22 de mayo de 2019, nueve personas resultaron muertas en un enfrentamiento armado entre criminales registrado en Uruapan, entre presuntos integrantes de células delictivas.

Hace apenas dos semanas, el 8 de agosto de 2019, aparecieron 19 cadáveres abandonados, algunos de ellos desmembrados y otros colgados bajo un puente, en tres zonas de Uruapan, crimen cuya autoría se adjudicó, supuestamente, el Cartel Jalisco Nueva Generación.

¿Cuál es la estrategia de seguridad del presidente?

La clave de la estrategia de seguridad del Gobierno del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) ha sido la creación de la Guardia Nacional, un organismo formado por policías, militares y marinos que entró oficialmente en funciones el pasado 30 de junio.

Este cuerpo, con unos 56 mil 200 miembros de la corporación desplegados hasta el 13 de agosto, ha sido criticado por organizaciones civiles y organismos internacionales, preocupados porque solidifica la presencia de militares en las calles.

Además, algunos casos puntuales han exhibido falta de recursos o de coordinación con otros cuerpos policiales, según denuncian los opositores a este cuerpo.

El presidente atribuyó este miércoles parte del problema de la inseguridad a la desintegración del núcleo familiar y al consumo de drogas, a la vez que aseguró que hay que “separar a la autoridad de la delincuencia” para solucionar el “tema complejo” de la violencia en México.