Por Tatiana Sánchez

A principios de este año, José de Jesús Álvarez Hernández y su esposa Martha Leticia Méndez Escobedo, padres de Joanna Paola Álvarez Méndez, de tan sólo 6 años, escucharon en voz de los médicos la palabra cáncer acompañada de un término para ellos desconocido: Tumor de Wilms, luego de que su hija notará una pequeña bola en su abdomen, que le producía malestar y dolor.

El señor José de Jesús Álvarez comparte su testimonio:

Nosotros tuvimos la des fortuna de tener esta situación en nuestra casa, con nuestra niña, ella se despertó un día normal, un lunes por la mañana y le llamó a mamá para decirle que tenía una bola en el abdomen, se acerca la mamá, le toca y le pregunta si tenía dolor, a lo que la niña responde que sí, tenía dolor, tenía cierta molestia…., después, me informan y procedimos a llevarla con una pediatra. Nos ordenan inmediatamente realizarle un ultrasonido y ya con los resultados poderla pasar al IMSS para que siguiera un tratamiento”.

De acuerdo al relato del señor Álvarez Hernández, las molestias en la niña comenzaron el 15 de enero de este año; durante dos días a Joanna le realizaron varios estudios como tomografías y ultrasonidos. Para el día 17 por la tarde, los médicos informaron a sus padres un diagnóstico positivo para cáncer con un tumor en cada riñón.

“Como padres, yo creo que como cualquier persona aunque sea un adulto al escuchar la palabra cáncer te eriza la piel, te pone la piel chinita, tienes un cúmulo de sentimientos que no los puedes explicar, sientes coraje, sientes tristeza, sientes dolor… esa noticia la recibimos mi esposa y yo precisamente el día 17 de enero por la tarde y es algo que no te esperas, simplemente en tu cabeza te esperas que te digan que tiene un problema gastrointestinal, que tiene una pequeña inflamación de estómago, alguna situación de ese tipo, pero escuchar la palabra cáncer en tu hija de seis años, pues obviamente es algo devastador”, cuenta.

A partir de ese momento, y hasta la fecha, a Joanna le han subministrado 8 quimioterapias de las 28 sesiones que incluye su tratamiento; esto, de acuerdo con lo que prescribieron los doctores, quienes también tienen contemplado realizar más adelante una cirugía de extirpación del riñón derecho, así como agregar sesiones de radio terapia y hemodiálisis.

Pero a pesar de que el tratamiento es doloroso y cansado, el señor Álvarez comparte que Joanna no pierde su sonrisa ni su alegría:

“Los niños son increíblemente poderosos, su mente, su energía… te cambia la vida, Joanna tiene sus momentos de dolor, de angustia al momento de los tratamientos pero a las dos horas ya está nuevamente contenta, alegre. […] Yo siempre lo he dicho, ahora viéndolo con mi niña, la quimioterapia es un tratamiento muy bueno, pero la mejor quimioterapia que yo como padre veo en Joanna es la alegría, la sonrisa que le podemos provocar al momento de jugar con ella, que le estamos apoyando y sobre todo que estamos los dos papás con ella, compartiendo ese momento”.

Aunque la familia Álvarez Méndez lleva apenas algunos meses siguiendo el tratamiento, el padre de la niña comparte que han recibido apoyo de muchas personas, entre ellos del personal médico del IMSS, tanto en Lagos de Moreno como en la ciudad de León Guanajuato, pues los han apoyado con información, orientación y próximamente apoyo psicológico; también han recibido ayuda de sus familiares y compañeros de trabajo, pues consideran que en circunstancias como estas, es vital ser acompañados:

“Necesitas un apoyo porque es un subir y bajar, una montaña rusa, donde de repente te encuentras sonriendo y de repente estas llorando, porque estás viendo el tratamiento de la niña, estás viendo su dolor, estás viendo la desesperación de que tiene dolor, le da un medicamento y no le hace efecto y la niña sigue con dolor. Es algo que realmente te rompe, que te a quebranta tu espíritu, y necesitas de alguna forma armarte de valor para enfrentar esa enfermedad, pero tienes que acompañarte de un profesional, solos este tipo de enfermedades no los puedes llevar, no lo puedes seguir, de una manera adecuada”.

Esta experiencia ha permitido que los padres de Joanna valoren la importancia de que todos los padres de familia estén atentos a los cambios que puedan presenciar sus hijos, ya que para enfermedades como el cáncer, existen mayores posibilidades de combatir cuando son detectadas en etapas tempranas.

Conociendo la poca información que se difunde sobre el Tumor de Wilms debido a su baja estadística, contemplan la posibilidad de crear una red de apoyo entre padres de familia que atraviesen por situaciones similares a la de ellos.