Por Jonatan Gallardo

“Bueno, yo soy Esther Lisbeth. Yo les invitaría cordialmente a que vinieran porque el material que tenemos aquí  es de buena calidad, está a buenos precios. Y sí se puede encontrar cualquier cosa, todo lo que les haga falta”.

Año tras año la temporada navideña se percibe en Lagos de Moreno, además de los adornos colocados en el Centro Histórico, por los comerciantes de la Plaza IV Centenario. Para algunos, cono Esther Lisbeth, significa un estilo de vida, pues se convierte en una herencia que pasa por generaciones.

“No ya, casi desde que nací, desde mis papás es herencia, ya es de por vida”.

Los productos que vende van desde escarcha, nochebuenas y figuras de animales hasta aserrín, heno y papel, siendo estos últimos los que más solicita la gente:

“A veces son los precios o la calidad del material. Sí, hay personas que ya saben la calidad del material y vuelven a buscar aquí lo mismo”.

Esther explica que en su caso tiene proveedores, por lo que el material viene de otro lado. Sin embargo, es el único lugar que utiliza para vender productos de la temporada. Aunque aclara que se prepara tres o cuatro meses previo a colocarse en la plaza.

Por otro lado, explica que cada comerciante trabaja desde lo individual, aunque hay quienes indican que una persona, externa al negocio, es quien coordina que cada año se coloque la feria:

“Cada quien viene por su parte pero todos se juntan para ponerse de acurdo qué días y el material que van a traer”.

La mayoría de los puestos colocados en la Plaza del IV Centenario venden figuras para el nacimiento, adornos que son utilizados por los católicos como tradición de la temporada.

Según dio a conocer el Centro Estatal de Estudios Municipales en Perfiles 2012-2015, entre la población de 5 años y más de edad de Lagos de Moreno predomina la religión católica, la cual es profesada por el 97.19% de los habitantes; en menor proporción se encuentran Testigos de Jehová, creyentes de doctrinas evangélicas y protestantes con el 0.37%. Asimismo el 0.58% de las personas manifestaron no practicar religión alguna y el 0.77 no especificó su preferencia religiosa.

Las cifras indican que existe un mercado amplio para la vendimia de productos navideños. Por otro lado, se concluye que la mayoría de la población cree en la importancia de la religión como base de la sociedad según los datos arrojados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.