laboratorio Insys opiáceos
Fotografía: Russ Wiles - The Republic
Nueva York, Estados Unidos.

El laboratorio farmacéutico estadounidense Insys, acusado de sobornar a médicos para que recetaran más opiáceos, se declaró este lunes en quiebra para preparar la venta de todos los activos del grupo a raíz del escándalo.

Una investigación gubernamental dejó al descubierto un vasto sistema de sobornos para aumentar las ventas de un spray fabricado por la compañía con fentanilo, un analgésico cuya potencia puede ser de 50 a 100 veces mayor que la morfina.

El laboratorio pagaba a los médicos para que prescribieran el spray Subsys a pacientes que no lo precisaban, o para que aumentaran las dosis más allá de los límites impuestos por la posología.

El presidente de Insys explicó en un comunicado publicado este lunes que la venta de los activos de la empresa bajo supervisión de un juez es “la mejor solución para maximizar” su valor y “tratar las cuestiones jurídicas existentes de manera justa y transparente”.

Además del acuerdo con el departamento de Justicia estadounidense, Insys debe pagar aún millones de dólares de gastos judiciales.

En el documento presentado el lunes ante el tribunal de quiebras de empresas de Delaware, Insys evalúa el valor de sus activos entre 100 y 500 millones de dólares.

El documento muestra que John Kapoor, su fundador, posee 63% del capital. A inicios de mayo, Además del acuerdo con el departamento de Justicia estadounidense, Insys debe pagar aún millones de dólares de gastos judiciales., al igual que otros cuatro exejecutivos de la empresa.

Un juez federal de Boston Además del acuerdo con el departamento de Justicia estadounidense, Insys debe pagar aún millones de dólares de gastos judiciales.

La acción de Insys, cotizada en la bolsa electrónica Nasdaq, perdía el lunes 44,38% a 72 centavos hacia las 14H15 GMT.

Desde que estalló el escándalo, la acción que valía 13,38 dólares a inicios de enero de 2018 Además del acuerdo con el departamento de Justicia estadounidense, Insys debe pagar aún millones de dólares de gastos judiciales.

Insys indicó que seguiría pagando los sueldos de sus empleados y a sus proveedores y vendedores.