Siria
Fotografía: Bakr Alkasem - AFP
Qamishli, Siria.

Las fuerzas kurdas sirias abandonaron el jueves posiciones que ocupaban desde hacía años en el norte de Siria a lo largo de la frontera con Turquía, de conformidad con un acuerdo ruso-turco que pone fin a sus sueños de autonomía.

El ejército ruso continúa por su lado las patrullas iniciadas el miércoles a lo largo de la frontera, llenando el vacío dejado por la partida de las tropas estadounidenses de este sector del norte de Siria, país en guerra desde 2011.

El régimen sirio, aliado de Moscú, también desplegó tropas en la zona. El acuerdo ruso-turco permite en efecto al presidente sirio Bashar Al Asad retomar parte del territorio que había perdido durante el conflicto.

Según el Observatorio sirio de Derechos Humanos (OSDH), las fuerzas democráticas sirias (FDS), alianza dirigida por combatientes kurdos, abandonaron el jueves por la mañana varias posiciones en el este del país, cerca de la frontera.

Segun dijo a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman, combatientes de las Unidades de protección popular (YPG, principal componente de las FDS, consideradas “terroristas” por Ankara) siguen en cambio presentes en varios puntos de la franja fronteriza sirio-turca, que se extiende a lo largo de unos 440 km.

– “Situación terrible” –

En una reunión, el martes en Sochi (sur de Rusia) el presidente Vladimir Putin y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, concluyeron un acuerdo en vistas a la retirada total de las fuerzas kurdas de la zona, y al control común de una parte de la frontera sirio-turca.

Diseño: AFP

Según el acuerdo ruso-turco, calificado de “histórico” por Erdogan, las fuerzas de las YPG tienen que retirarse con todo su armamento. El presidente turco amenazó con tomar “todas las medidas necesarias” si no era respetado el acuerdo de retirada de los kurdos.

A su vez, el presidente estadounidense, Donald Trump -mucho tiempo aliado de los kurdos en la lucha contra los yihadistas del grupo Estado Islámio– , consideró un “gran éxito” el hecho de haber creado una “zona de seguridad” entre Siria y Turquía, controlada por rusos, turcos y sirios.

La partida de los soldados estadounidenses del norte de Sirio dio, de hecho, luz verde al ejercito turco para lanzar el 9 de octubre su ofensiva contra los kurdos, que el secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, criticó este jueves y calificó de “injustificada”.

“Turquía nos ha puesto en una situación terrible con esta incursión injustificada”, declaró Esper en un acto del centro de reflexión German Marshall Fund, antes de participar en el encuentro de la Alianza Atlántica.

“Pero no vamos a iniciar una guerra con un aliado de la OTAN, un buen aliado desde su adhesión en 1952”, matizó el jefe del Pentágono.

Esper advirtió no obstante que el presidente turco “está yendo en la dirección equivocada en varios asuntos, al girar en torno a la órbita de Rusia en lugar de la de la OTAN”.

Además, la OTAN debe debatir una iniciativa alemana de crear una “zona de seguridad bajo control internacional” en el norte de Siria.

– 300 mil desplazados –

La operación de Turquía ha expulsado a cerca de 300 mil civiles kurdos que ahora tienen muy escasas posibilidades de poder volver a sus hogares, según el OSDH.

Los kurdos, que establecieron una autonomía de hecho en el norte y noreste de Siria al calor del conflicto, temen las represalias armadas turcas, y un desplazamiento forzado para permitir el retorno a la región de una parte de los 3.6 millones de refugiados sirios que huyeron a Turquía.

Aunque los kurdos acusaron a Estados Unidos de haberlos “abandonado” tras el anuncio de su retirada del norte sirio, parece que desean preservar sus relaciones con Washington. Trump dijo el miércoles que Mazlum Abdi, comandante de las FDS, le había expresado su “agradecimiento” por detener el ataque turco.

También Abdi hizo saber que había agradecido al presidente ruso Vladimir Putin por haber salvado a su pueblo de la “lacra” de la guerra.