Kim
Fotografía: AfP
Pyongyang, Corea del Norte.

El presidente chino Xi Jinping volvió el viernes a Pekín tras una visita a Pyongyang que reforzó los lazos con Corea del Norte, cuyo presidente Kim Jong Un alabó la “invencibilidad” de esos vínculos.

La visita se produjo en un momento de estancamiento de las negociaciones de ambos países con Estados Unidos.

Xi Jinping fue alabado por “centenares de miles” de norcoreanos, informó la televisión china. Su visita fue la primera de un presidente chino al país vecino desde 2005.

Kim Jong Un le dijo a Xi que el encuentro era una oportunidad para demostrar “ante el mundo la inmutabilidad e invencibilidad de la amistad entre la República Popular Democrática de Corea y China”, informó la agencia de noticias norcoreana KCNA.

En un momento en que “se están produciendo cambios serios y complicados en las situaciones internacionales y regionales”, dijo KCNA, los dos líderes acordaron “promover una estrecha comunicación estratégica” y desarrollar sus “intereses comunes”.

Corea del Norte ha llevado a cabo cinco pruebas nucleares y lanzado misiles capaces de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos, lo que a su vez provocó una cascada de sanciones de Washington.

China prefiere siempre la estabilidad en su vecindario y las provocaciones nucleares norcoreanas tensaron la relación entre los aliados de la Guerra Fría.

Pekín respaldó las sanciones de la ONU a Pyongyang y Kim no visitó el país para presentar sus respetos hasta pasados seis años desde que heredó el poder.

Pero al inicio de una intensa campaña diplomática el año pasado, Kim se aseguró de que Xi -cuyo país es el principal apoyo diplomático del Norte y el principal proveedor de comercio y ayuda- fuera el primer jefe de Estado que conocía.

El líder norcoreano viajó a China tres veces más para reunirse con Xi y Pyongyang quería que el presidente chino le devolviera la visita.

Ahora finalmente lo ha hecho, en lo que los analistas dicen que es una señal al presidente estadounidense Donald Trump de su ascendencia sobre Kim, una semana antes de la cumbre del G20 en Japón.

Las dos principales economías del mundo están envueltas en una guerra comercial prolongada y se espera que sus líderes se reúnan en Osaka.

Del mismo modo, las negociaciones nucleares entre Corea del Norte y Estados Unidos están estancadas, después de que la segunda cumbre entre Kim y Trump acabará sin resultados en Hanói en febrero, con los dos líderes incapaces de llegar a un acuerdo sobre el alivio de las sanciones y lo que Pyongyang tenía que dar a cambio.

Sin embargo, los medios de comunicación norcoreanos no recogieron comentarios de Kim que sí difundió la cadena estatal china CCTV, diciendo que estaba “dispuesto a ser paciente” en las conversaciones con Estados Unidos pero que quería que “las partes implicadas” encontraran un término medio.

Xi le respondió que China “evaluó positivamente” los esfuerzos de Corea del Norte, dijo CCTV.

Jeung Young-tae, director del Instituto de Estudios Norcoreanos de Seúl, señaló que la cumbre suponía un fuerte apoyos de China a Kim en este proceso diplomático.

“Xi dice que ayudará a Kim a resistir la presión de Estados Unidos y le pide a Kim que cumpla con sus demandas”, dijo a la AFP.

– ‘Afecto amistoso’ –

Kim y Xi recorrieron juntos las calles de la capital en una limusina Mercedes Benz descapotable y el jueves por la noche Xi y su séquito disfrutaron de una actuación especial con las clásicas coreografías de masas.

Ambos líderes visitaron el viernes la Torre de la Amistad chinocoreana en Pyongyang. El monumento conmemora el sacrificio de miles de soldados chinos enviados en la época al frente por Mao Zedong para salvar a las fuerzas del abuelo de Kim Jong Un de la derrota frente a Corea del Sur.

Mao Zedong describió en una ocasión las relaciones entre ambos países como “tan próximas como labios y dientes”.

Hoy en día, Pekín ve a Corea del Norte como un amortiguador estratégico que mantiene a las 28 mil 500 tropas estadounidenses en Corea del Sur lejos de sus fronteras.