Brexit
Fotografía: AFP
Londres, Reino Unido.

El primer ministro británico, Boris Johnson, se apuntó el martes su primera gran victoria parlamentaria en el camino hacia el Brexit, pero su éxito podría verse rápidamente eclipsado si los diputados rechazan su agenda acelerada para hacerlo efectivo a final de mes.

Johnson, quien acumulaba los reveses desde que llegó al poder en julio, obtuvo un visto bueno preliminar a la legislación para implementar el acuerdo que, contra todo pronóstico, alcanzó la semana pasada con Bruselas.

Por 329 votos contra 299, los mismos diputados que rechazaron tres veces el tratado negociado por su predecesora, Theresa May, aprobaron seguir examinando el proyecto de ley presentado por Johnson.

Es su primera victoria y parece colosal, pero podría ser efímera.

El gobierno quiere que el texto sea adoptado contrarreloj en tres solo días, para hacer efectivo el Brexit el día 31, y muchos diputados amenazaban con rechazar esta agenda acelerada en una votación prevista inmediatamente después.

Durante un debate largo y acalorado, el líder de la oposición Jeremy Corbyn anunció que su “Partido Laborista quiere más tiempo” para examinar una legislación muy compleja, con implicaciones para el país sin precedentes desde hace medio siglo.

Otros, como la diputada independiente Sylvia Hermon exigieron conocer “en detalle” un largo texto publicado pocas horas antes, pidiendo “no ser tomados por tontos”.

Un Johnson exasperado ante la perspectiva de más retrasos aseguró que si el parlamento se resiste a apretar el paso “el proyecto de ley tendrá que ser retirado”.

Tendremos que avanzar a elecciones generales”, advirtió, lo que implicaría un tercer aplazamiento del Brexit, decidido por 52% de votos en el referéndum de 2016 e inicialmente previsto para el pasado marzo.

– Nueva prórroga –

En el poder desde hace menos de tres meses, Johnson intenta convocar legislativas anticipadas desde que en septiembre perdió la mayoría por la rebelión de 21 diputados conservadores.

Pero para adelantar los comicios, previstos en 2022, necesita el respaldo de dos tercios de los diputados y la oposición se lo niega hasta estar segura de impedir un caótico Brexit sin acuerdo a finales de mes.

El sábado se vio obligado por los legisladores a pedir a regañadientes una nueva prórroga de tres meses a la UE y sus 27 socios europeos deben decidir si otorgársela o denegársela con el riesgo de una dolorosa salida brutal del bloque.

Según una fuente de Downing Street, el primer ministro preveía llamar por la noche a los líderes europeos para dejar claro que no desea más aplazamientos.

Pero “si la UE acepta la petición del parlamento para que (el Brexit) se retrase hasta enero”, el gobierno retirará el proyecto de ley y buscará convocar elecciones, dijo la fuente, citada por un periodista del canal ITV.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, está consultando a los otros países de la UE sobre cómo responder. “Un Brexit sin acuerdo no será nunca decisión nuestra”, tuiteó Tusk.

Pero, en opinión del ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, no hay “ninguna justificación en este momento” para una nueva prórroga.