Un siglo de Puerto Vallarta, de la paz provinciana a la mundialización

0
101
Puerto Vallarta, Jalisco.

Puerto Vallarta se convirtió en municipio el 31 de mayo de 1918, por decreto del gobernador Manuel Bouquet. Don Pablo López Joya nació diez años después, en una comunidad al sur de la Bahía de Banderas, el Refugio de Suchitlán, pero a los seis años llegó a vivir al que todavía era conocido como Puerto Las Peñas. Uno de los sitios más aislados de México, apenas albergaba a unas 300 familias, que vivían de la agricultura y de una pesca ubérrima, cuya significación como centro regional era creciente. Si es verdad que la infancia es nuestro paraíso personal, don Pablo, a sus 90 años, no puede evitar expresarlo sin emoción. Así era la vida en los años 40 del siglo XX, al borde de la bahía de Banderas.

Pero el edén fue subvertido, si nos remitimos a uno de los más famosos versos de Ramón López Velarde. Primero la agricultura y la pesca, y después la “marcha al mar” de Adolfo Ruiz Cortines y Agustín Yáñez, y el consecuente desarrollo del turismo. En 1948 nace el emblemático hotel Rosita. Una década después, Mexicana abre una ruta aérea permanente hacia el puerto remoto. National Geographic lo menciona en 1961 como uno de los sitios más espléndidos y ocultos de la geografía del país. Viene la filmación de La noche de la iguana, de John Houston, con los estelares de Ava Gadner y Richard Burton. Y la futura esposa de este, una de las bellezas más célebres de la historia del celuloide: Elizabeth Taylor, quien adquiere una residencia y potencia la fama de la que vive aún este destino jalisciense.

De una aldea de 300 familias, ahora habitan más de 55 mil familias, esto es, 275 mil personas. Y si se agrega el crecimiento al otro lado del río Ameca, en Nayarit, inducido por Puerto Vallarta, se tiene una conurbación de más de 400 mil almas. Esto ha traído devastación ambiental, especulación inmobiliaria, lavado de dinero y otras lindezas. También mucho empleo y oportunidades. La narrativa del progreso siempre es contradictoria. Pero doña Rosa Guerrero, habitante llegada cuando la repartición agraria, siente que ya la ciudad la agobia, y se quiere salir del viejo pueblo en que ha estado por 40 años.

La avaricia es el eje del relato actual del antiguo puerto que fue elevado a municipio hace 100 años. Para muchos eso es un paraíso, pero otros no pueden evitar pensar en pesadillas.

Agustin del Castillo

Agustin del Castillo

Reportero en Canal 44
Reportero por 28 años egresado de Ciencias de la Comunicación en los diarios Siglo 21, Público,Milenio Jalisco (actualmente);colaborador en Radio Metrópoli y en Canal 44 de UdeG (actualmente)
Agustin del Castillo

Deja un Comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here