El movimiento estudiantil de 1968 “era una alegría, una fiesta”, pero al mismo tiempo se empezó a gestar la organización desde abajo, era una construcción horizontal de parte de los estudiantes en contra del autoritarismo y la represión, comentó Carlos Sepúlveda, estudiante que en aquel año estudiaba Comercio y Administración en la Universidad de Guadalajara. En Cosa Pública 2.0, Sepúlveda narró las protestas y los movimientos de estudiantes, al que luego se sumaron trabajadores, académicos e incluso amas de casa, los cuales fueron confluyendo hasta llegar a la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco, Ciudad de México, cuando murieron entre 300 y 500 personas. Aquellos hechos también tuvieron repercusión en Guadalajara, recordó Sepúlveda, por ejemplo fue en su visita a la UdeG el 2 de agosto de aquel año cuando el entonces presidente, Gustavo Díaz Ordaz dio el discurso de “la mano tendida”, momento cuando también se le autorizó a la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG) reprimir a quienes apoyaban al movimiento estudiantil. (Foto: Andrea González / Radio UdeG)