En casa con mis monstruos Guadalajara
Fotografía: Alicia Preza
Guadalajara, Jalisco.

Un ojo gigante te observa al entrar, es el mismo ojo que te da la bienvenida, que te mira a través de un túnel y se repite entre las salas, en los pasillos, en las obras. Ese ojo, para Guillermo del Toro es la apreciación, es el primer estímulo sensorial con el que un objeto se vuelve un fenómeno artístico.

En casa con mis monstruos, es el nombre de la exposición de Guillermo del Toro que incluye más de 800 piezas provenientes de 20 colecciones.

La mayoría de estos objetos, provienen de la Big House, el hogar de Guillermo del Toro en la cuidad de Los Ángeles, donde los colecciona, los cuida y les da un significado. Algunos de ellos ayudan al cineasta tapatío en su proceso creativo. Por lo que esta muestra no es un anecdotario o una exposición de las películas en las que ha participado.

En un recorrido para medios de comunicación, se pudieron visitar las ocho salas: Infancia/Inocencia; Cuarto de Lluvia; Época Victoriana; Magia y Ocultismo; Cine, Cómics y Pop; Frankestein; Los otros/Nosotros/Los Monstruos; Muerte y más allá, en donde el espectador se adentra a la vida del cineasta tapatío.

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A lo largo de las salas, los asistentes estarán en contacto con la unión entre la vida y la muerte, la fragmentación de los seres y su relación con el arte. Es por esto que los muros albergan obras de José Clemente Orozco, Goya y hasta José Fors, una carta dirigida a Charles Chaplin y elementos nostálgicos como un puesto de periódicos y una de las primeras cámaras utilizadas por Guillermo del Toro.

Él se considera un coleccionista, aunque asegura, si tuviera que salvar alguno de los objetos no lo haría por ninguno, puesto que en lo efímero es donde se encuentra el verdadero valor de cada pieza, y su trascendencia va más allá de quien la posee.

En algunas salas honra a escritores, pintores y películas que fueron esenciales para su carrera, y además, muestra, porque no podían faltar personajes de sus producciones de cine, el Ángel de la muerte de Hellboy, y el Anfibio de la cinta The Shape of Water.

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La exposición que contó con la curaduría de Eugenio Caballero, no solo muestra objetos reales de época que fueron utilizados en sus películas, sino que dedica una sala a los cómics que en su niñez fueron determinantes para su futuro como cineasta, también dedica un espacio a Frankestein, de sus favoritos.

Asimismo, dedica espacios a colecciones de obras pictóricas, libros y objetos de otros autores y a las que les tiene mucho respeto; en la sala Muerte y más allá se ilustra un de las inquietudes más sonadas de Del Toro respecto a qué hay después de la muerte.

La recreación de una sala de la casa real de Del Toro en la que resaltan sus objetos más preciados y el elemento agua en una de las ventanas, está perfectamente lograda y el visitante será capaz de imaginar el lugar preferido de Guillermo del Toro al momento de crear sus guiones.

Guadalajara es el último espacio donde se presentará “En Casa con mis Monstruos”, tanto por un valor sentimental de pertenencia, como por la necesidad de que la colección siga su curso, fragmentada pero viva.

En casa con mis monstruos estará abierta al público a partir de este sábado primero de junio y permanecerá hasta el próximo 27 de octubre.

Redacción: Notimex y Alicia Preza.