Alejandra Cartagena, coordinadora del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM) señaló que el tema de las desapariciones forzadas en México no es una crisis de derechos humanos moderna, sino que es un patrón del Estado mexicano que se mantiene desde los años 70´s u 80´s, que a diferencia de países sudamericanos como Argentina o Chile, donde hay un reconocimiento explícito con todo y disculpas públicas, en nuestro país, no se reconoce la participación de Estado o las fuerzas castrenses en materia de desaparición forzada.

Han sido pocos los casos reconocidos en el país, recordó Alejandra cartagena, por citar uno: donde la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sentenció y condenó al Estado mexicano (el 19 de diciembre de 2001) por la desaparición forzada de Rosendo Radilla Pacheco, a manos de militares en 1974.

Otro de los pocos casos conocidos en México fue la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en 2001, donde se reconocieron 351 casos de desaparición forzada, a consecuencia de la “mal llamada” guerra sucia en los gobiernos federales panistas.