Naciones Unidas, Estados Unidos.

El Consejo de Seguridad de la ONU discutía el viernes una nueva iniciativa para extender una investigación sobre ataques con armas químicas en Siria, un día después de que Rusia vetara la continuación de las pesquisas.

Japón presentó el jueves en proyecto de resolución que daría al Mecanismo Conjunto de Investigación (JIM, en inglés) una extensión de 30 días con el fin de permitir negociaciones para un compromiso que salve al panel investigador.

Ésta es una manera de evitar la muerte del JIM, una vía para darnos tiempo de pensar seriamente sobre una solución duradera“, dijo el embajador francés Francois Delattre, antes de una reunión a puertas cerradas del Consejo de Seguridad.

El Consejo debe decidir el camino a seguir y diplomáticos dijeron que esperaban que el proyecto de resolución sea votado más tarde este viernes.

Japón hizo esta propuesta después del veto ruso –el décimo de Moscú sobre su aliada Siria– a un proyecto de resolución de Estados Unidos que habría permitido al JIM continuar trabajando un año más.

El Consejo tampoco aprobó el jueves un proyecto de resolución de Rusia que también habría permitido extender el mandato de JIM, pero exigía una nueva investigación del ataque de Jan Sheijun.

Rusia ha criticado enérgicamente al JIM después de que su último informe acusara a la fuerza aérea siria por el ataque con gas sarín contra este pueblo, que dejó más de 80 muertos.

El ataque del 4 de abril desató la ira global, mientras las imágenes de niños muriendo dieron la vuelta al mundo; Estados Unidos lanzó ataques con misiles sobre una base aérea siria unos días después.

Siria ha negado usar armas químicas, con un fuerte respaldo de su principal aliado, Rusia.

El proyecto de resolución japonés renovaría el mandato del JIM por 30 días y encomienda al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, presentar al Consejo en 20 días “propuestas para la estructura y metodología” del panel investigador.

El panel conjunto de la ONU y la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) fue creado por Rusia y Estados Unidos en 2015, y unánimemente apoyado por el Consejo, que renovó su mandato el año pasado.

El equipo de expertos debe determinar quien es el responsable por el uso de armas químicas en Siria.