Washington, Estados Unidos.

Durante una llamada telefónica realizada este jueves, el secretario estadounidense de Estado, Rex Tillerson, pidió al jefe del Ejército de Birmania que ayude a poner fin a la violencia que ha forzado la huida de miles de musulmanes rohinyás.

Al teléfono con el general Min Aung Hlaing, Tillerson expresó “preocupación por la continuada crisis humanitaria y las atrocidades reportadas” en la provincia aislada de Rakáin, según un comunicado de la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

“El secretario pidió a las fuerzas de seguridad de Birmania apoyar al gobierno para poner fin a la violencia en el estado de Rakáin y permitir el regreso a casa seguro a los desplazados durante la crisis, especialmente el gran número de rohinyás”, añadió