Fotografía: EFE
Washington, Estados Unidos.

El cierre parcial de la administración estadounidense, que se extendió durante más de un mes, restó USD 11 mil millones al PIB, casi el doble de lo que el presidente Donald Trump necesitaba para el muro en la frontera con México, según un informe difundido este lunes por la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO).

El informe indica sin embargo que gran parte de esa suma se compensará con la reactivación de las operaciones del gobierno y que las pérdidas serán sólo de USD 3 mil  millones de dólares, equivalentes a un 0.02% del PIB, en el balance final.

La CBO advirtió, no obstante, que hay efectos subyacentes para empresas y trabajadores que son mucho más significativos.

Entre las personas que experimentan los efectos más amplios y más directos están los trabajadores federales que se enfrentan a compensaciones con retraso y las entidades del sector privado que perdieron negocios“, señala el documento, según el cual algunas de estas compañías nunca van a recuperar esos ingresos.

La parálisis presupuestaria, que fue la más larga de la historia de Estados Unidos, afectó a unos 800 mil empleados públicos, que tuvieron que trabajar sin paga, o que fueron licenciados sin goce de sueldo.

En tanto, los contratistas del Gobierno, entre ellos los que trabajan por horas, posiblemente no serán compensados por los ingresos perdidos.

De acuerdo con el informe, el crecimiento en los próximos trimestres sufrirá un pequeño rebote temporal y compensará las pérdidas del último trimestre de 2018 y principios de 2019.

Tras un duro pulso con la oposición demócrata, el presidente Donald Trump accedió el viernes a terminar con el cierre parcial del gobierno, que se mantenía desde el 22 diciembre por su negativa a firmar el presupuesto si éste no incluía los 5 mil 700 millones de dólares que necesita para construir un muro en la frontera con México, una de sus promesas de campaña.

– Acuerdo temporal –

El acuerdo del viernes no aleja del todo el fantasma de la crisis, ya que solo otorga fondos al gobierno hasta el 15 de febrero.

Trump dijo el domingo a The Wall Street Journal que las chances de que los legisladores puedan alcanzar un acuerdo sobre seguridad fronteriza que él considere aceptable están por debajo del 50%.

El “shutdown” dejó a la vista las innumerables formas en las que el gobierno federal alimenta las ruedas de la economía: subsidios agrícolas, aprobación de hipotecas, devolución de impuestos, permisos para la extracción de petróleo, inspecciones de seguridad alimentaria, y todos fueron suspendidos temporalmente.

El informe del Congreso indica que la estimación no refleja los costos indirectos, difíciles de cuantificar, pero apunta que “probablemente se volverían más significativos” si se mantenía la parálisis de la administración.

La suspensión de permisos y de la aprobación de préstamos por parte del gobierno “probablemente iba a comenzar a llevar las empresas a posponer decisiones de inversión y contratación“.

Los aeropuertos en Miami y Nueva York operaron con capacidad reducida, lo que llevó a que algunos vuelos sufrieran retrasos o cancelaciones por falta de personal de tráfico aéreo y de seguridad.

Muchos creen que Trump perdió la disputa con los demócratas en el Congreso. Las encuestas muestran incluso que la mayoría de los votantes acusa al presidente del “impasse”, mientras que los analistas del ala más derechista lo acusaron de rendirse.

El mandatario amenazó con usar sus poderes de emergencia para construir el muro si no lo logra a través del Congreso. De todas formas, los analistas han advertido que si da este paso seguramente sea rápidamente frenado con medidas legales.