Berlin, Alemania.

El jefe de la diplomacia alemana, Sigmar Gabriel, consideró el viernes que las sanciones adoptadas el miércoles por Washington contra Rusia pretenden en parte dificultar los aprovisionamientos de gas ruso a los europeos.

Mezclar de manera tan frontal la política extranjera y los intereses económicos y decir ‘queremos sacar el gas ruso del mercado europeo’ es sin duda algo que no podemos aceptar“, declaró Gabriel durante un encuentro con su homólogo eslovaco en Wolfsburg.

Estas sanciones, votadas por una aplastante mayoría en el Congreso estadounidense y anunciadas el miércoles con reticencia por el presidente, Donald Trump, fueron denunciadas por Moscú y criticadas por Bruselas, ya que pueden afectar a las empresas europeas y a largo plazo a sus aprovisionamientos de gas ruso.

En el centro de estas preocupaciones figura el proyecto Nord Stream 2 de construcción de un gasoducto entre Rusia y Alemania a través del mar Báltico, desarrollado por el gigante ruso Gazprom y cinco grupos europeos: el francés Engie, los alemanes Uniper (ex-EON) y Wintershall (BASF), el austriaco OMV y el anglo-holandés Shell.

Las disposiciones adoptadas el jueves darían en efecto al presidente Trump la posibilidad de sancionar a las empresas que trabajen en gasoductos que vengan de Rusia, limitando por ejemplo su acceso a los bancos estadounidenses o excluyéndolos de las licitaciones públicas en Estados Unidos.