Santiago, Chile.

La Superintendencia del Medio Ambiente de Chile (SMA) sancionó este miércoles a la firma noruega Marine Harvest, una de las gigantes de la industria salmonera, con multas de hasta 8,2 millones de dólares por una fuga de más de 690 mil salmones que provocó un grave daño ambiental.

Los salmones, que eran tratados con un antibiótico no apto para consumo humano, huyeron en julio por fallas en jaulas de contención, afectadas por una tormenta que golpeó el cultivo de salmónidos Punta Redonda -propiedad de Marine Harvest- en la región de Los Lagos, unos 1.000 kilómetros al sur de Santiago.

“Las faenas de recaptura hasta el día 15 de setiembre de 2018 (…) ascendieron a 38 mil 286 ejemplares, lo cual equivale a un 5,54% del escape registrado, configurándose la presunción de daño ambiental”, señala la misiva difundida por la SMA.

Marine Harvest incurrió en una infracción “gravísima, por construir daño ambiental no susceptible de reparación”, por lo que arriesga la revocación del permiso de funcionamiento, clausura o multa de hasta 8,2 millones de dólares, indicó la autoridad ambiental.

El gobierno chileno y organizaciones defensoras del medioambiente coincidieron en que la fuga de los peces, implantados en el sur chileno hace tres décadas, generó una emergencia de una peligrosidad incalculable, teniendo en cuenta la presencia de un antibiótico no apto para consumo humano.

En concreto, el peligro medioambiental radica en que lo salmones fugados constituyen una especie invasora y depredadora, con la capacidad de alterar de manera directa o indirecta y de forma permanente la composición de la diversidad de la zona.

Además de la multa, la empresa deberá implementar un plan de reparación en la zona.

Marine Harvest tiene un plazo de 15 días hábiles para presentar sus descargos ante la superintendencia.

La industria salmonera chilena, la segunda mayor del mundo, usa mil 400 veces más antibióticos por tonelada que Noruega, el principal productor mundial, de acuerdo a la organización ambientalista Oceana.