Nayib Bukele Salvador
Fotografía: Oscar Rivera - AFP
San Salvador, El Salvador.

Conocido como “el golondrino”, por el emblema de su partido, Nayib Bukele, el carismático exalcalde de San Salvador, logró consolidarse como favorito para las elecciones presidenciales del domingo, con un discurso irreverente ante la desgastada política tradicional.

Bukele, quien gusta lucir jeans, calcetines de colores vivos y muchas veces una gorra con visera hacia atrás, se presenta bajo la bandera celeste de la Gran Alianza por la Unidad Nacional (Gana, conservadora).

Con frases cortas que reclama a la derecha “devuelvan lo robado“, o que “el dinero alcanza cuando nadie roba”, el candidato de Gana tiene empatía con los jóvenes, a quienes mantiene conectados vía redes sociales, y sus propuestas las ha presentado por Facebook Live.

Como alcalde de San Salvador se identificó con los “millenials”, al grado de proyectarles en la plaza El Salvador del Mundo una película de la serie animé Dragon Ball, participar en competencias de paintball o participar de juegos mecánicos extremos.

“Esta batalla (electoral) es por cada salvadoreño que ha sido ignorado y abandonado por los gobiernos de turno; por cada salvadoreño que le tocó migrar y dejar todo atrás”, reflexionó Nayib el pasado domingo durante el cierre de la campaña electoral.

Bukele nació el 24 de julio de 1981, hijo del ahora fallecido empresario Armando Bukele, un doctor en química industrial y representante de la comunidad salvadoreña de origen árabe-palestino, y Olga Ortez. Nayib tiene como hermanos a Yamil y Karim Bukele.

Estudió derecho en la jesuita Universidad Centroamericana (UCA) de San Salvador, aunque sus oponentes le cuestionan que no logró graduarse por dedicarse desde los 18 años a trabajar en una empresa de su padre.

Casado con Gabriela Rodríguez en 2014, Bukele reveló hace una semana que esperan un bebé.

– Ingreso y expulsión del FMLN –

La familia Bukele simpatizaba con los principios de justicia social que enarbolaba la guerrilla izquierdista del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en los años ochenta al grado de brindar refugio a algunos de sus dirigentes, pese al riesgo de cárcel o hasta de muerte que representaba.

Según el libro ¿Quién es Nayib Bukele?, del periodista Geovani Galeas, una tarde de 1987 el candidato vio ingresar en forma secreta a su casa al comandante guerrillero Schafik Handal, uno de los cinco comandantes de la cúpula del FMLN.

Fue así como heredó de su familia la simpatía por la exguerrilla que, tras el fin de la guerra civil de 12 años, se convirtió en partido político en 1992.

En 1999, desde una agencia de publicidad de su familia, Bukele trabajó en una campaña presidencial que el FMLN no pudo ganar, con el excomandante Facundo Guardado como candidato.

Fue hasta 2011 que se ofreció al FMLN para competir por la alcaldía de Nuevo Cuscatlán, un municipio de 10.000 habitantes vecino a la capital, donde Bukele ingresó a la política ganando en la elección de marzo de 2012.

En noviembre de 2014, en el marco del Día Mundial de las Ciudades, la ONU le invitó para hablar de su transformadora gestión en Nuevo Cuscatlán.

Ante su popularidad, el FMLN lo postuló para recuperar la alcaldía de San Salvador que estaba en manos de la derecha, lo cual logró para período 2015-2018.

Como alcalde de San Salvador, sus proyectos emblema fueron la iluminación de toda la capital y la recuperación y remodelación de parte del centro histórico capitalino.

Pese a que las bases del FMLN lo apoyaron para un segundo período como edil capitalino, el partido lo expulsó el 10 de octubre de 2017 por un altercado con una concejal.

– Cuestiona bipartidismo –

Durante su campaña, Bukele arremetió contra los 20 años de gobiernos de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y los casi 10 años del FMLN.

“Los mismos de siempre (Arena y FMLN) pensaron que nuestro pueblo nunca iba a despertar, intentaron decirnos incansablemente que hacer las cosas bien era imposible”, sostuvo en su cierre de campaña.

Alentado por todas las encuestas, Bukele anticipó que “el 3 de febrero acabaremos con el bipartidismo, ese día 3 de febrero dejaremos atrás la postguerra de una vez por todas”.

Norma Quintanilla, de 35 años, una mesera de restaurante, dice que Nayib “cumple sus promesas” y que “a ojos cerrados” votará por él. Gracias al rescate del centro histórico histórico capitalino durante su gestión, hace un año logró su trabajo, después de dos años de estar desempleada.

Bukele lleva como compañero de fórmula a Félix Ulloa, un abogado de 67 años, graduado en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Ulloa fue magistrado del primer Tribunal Supremo Electoral (1994-1999) creado tras los acuerdos de paz que terminaron con la guerra civil.