Río de Janeiro, Brasil.

Al menos seis supuestos pistoleros murieron y tres personas resultaron heridas en un enfrentamiento hoy entre agentes de la Policía de Río de Janeiro con los miembros de una banda acusada de asesinar a un capitán de esa corporación durante un intento de asalto, informaron fuentes oficiales.

El intenso intercambio de tiros se produjo en Cidade de Deus, una favela en la zona oeste de esta ciudad brasileña famosa por la película del mismo nombre sobre las bandas de narcotraficantes que operan en Río de Janeiro, de acuerdo con la información de la Secretaría regional de Seguridad Pública.

La operación contra la banda acusada del asesinato del policía se prolongó por varias horas y obligó a las autoridades a interrumpir por cerca de cuatro horas el tránsito por la Línea Amarela, una importante vía que comunica la zona norte con la oeste de Río de Janeiro.

El nuevo incidente violento ocurrió cerca de dos meses y medio después de que el presidente brasileño, Michel Temer, decretara una intervención militar en la seguridad de Río de Janeiro, medida que entregó al Ejército el control del orden público en el estado más emblemático de Brasil.

La intervención busca frenar la ola de violencia que azota a esta ciudad desde los Juegos Olímpicos de 2016 y que dejó 6.731 muertos el año pasado.

En la operación en Cidade de Deus, en la que quedó herido un agente del Batallón de Operaciones Especiales de la Policía Militarizada, fueron decomisados dos fusiles y cuatro pistolas, así como radios transmisores.

El operativo tenía como objetivo la captura de los miembros de una banda de asaltantes que asesinaron en la mañana de este miércoles al capitán Estefan Cruz Contreiras, oficial del décimo octavo Batallón de Policía Militarizada de Río de Janeiro.

El capitán, de 36 años, fue asesinado en un aparente intento de asalto cuando se dirigía en una motocicleta hacia su batallón para comenzar a trabajar.

Con su muerte se elevó a 40 el número de policías asesinados en lo que va de este año en Río de Janeiro.

El intercambio de disparos coincidió con una operación realizada por las Fuerzas Armadas en desarrollo de la intervención militar y por la cual fueron ocupadas por tiempo indefinido once favelas también en la zona oeste de Río de Janeiro.

Decenas de soldados fueron desplazados a comunidades controladas por bandas criminales como Curral das Éguas, Fumace, Muquiço, Palmeirinha, Batan, Minha Deusa, Parque das Nogueiras y Vila Vintém, para retirar barricadas montadas en sus calles por los narcotraficantes para evitar el ingreso de la Policía.

Además de cercar estas comunidades y retirar las barricadas, los militares montaron retenes para intentar identificar vehículos robados, mientras que los policías buscan personas contra las que han sido dictadas órdenes de detención.