Landau, Alemania.

La Justicia alemana condenó hoy a un solicitante de asilo, presuntamente de Afganistán, a ocho años y medio de prisión por matar con un cuchillo a su ex novia de 15 años en la pequeña localidad de Kandel, en el suroeste de Alemania, hace poco más de ocho meses.

Los jueces del Tribunal Regional de Landau sentenciaron a Abdul D. por asesinato y agresión en virtud del Derecho penal juvenil, anunció el tribunal. La Fiscalía y la acusación habían exigido una pena de diez años de prisión, mientras la defensa solicitaba siete años y seis meses por homicidio involuntario.

“Mi cliente renuncia a la apelación y está de acuerdo con la sentencia”, declaró el abogado de Abdul D., Maximilian Endler, que calificó el veredicto de “apropiado”. Espera que su cliente sea deportado después de cumplir parte de su sentencia, indicó. En su última declaración ante el tribunal, Abdul D. expresó una vez más su remordimiento.

El crimen, que tuvo lugar el 27 de diciembre de 2017 en medio de una droguería en la pequeña ciudad del Palatinado donde se encontraba en esos momentos su ex novia Mia, conmocionó a toda Alemania.

El caso también dio un nuevo impulso al debate sobre la evaluación de la edad de los jóvenes refugiados que llegan a Alemania, un país que desde 2015 ha recibido aproximadamente 1,5 millones de refugiados. Grupos xenófobos y de extrema derecha aprovecharon para protestar repetidamente en la ciudad contra la política de asilo del Gobierno alemán.

Abdul D. dijo que tenía 15 años al llegar a Alemania en septiembre de 2016 como refugiado menor no acompañado. Tras el hecho surgieron las dudas sobre su edad.

La Fiscalía encargó un peritaje médico según el cual por lo menos habría tenido 17 años y seis meses, pero probablemente unos 20 años en el momento del crimen. El tribunal decidió “in dubio pro reo” y lo consideró oficialmente como menor de edad.

El hecho sigue siendo traumático para Kandel, una localidad de 9 mil almas cercana a Karlsruhe. Antes de eso, el último delito grave que había sacudido a la población fue el asalto a la caja de ahorros local, pero el ladrón fue atrapado poco después, según cuenta una lugareña.

Abdul D. vivía desde septiembre de 2017 junto con otros jóvenes refugiados en la localidad de Neustadt/Weinstrasse. Según trascendió, cuando Mia rompió la relación, este comenzó a perseguirla y la amenazó. Los padres lo denunciaron a la Policía.