San SalvadorEl Salvador.

En los países centroamericanos, golpeados por la violencia criminal, ingresan y circulan armas sin ningún control, y sus gobiernos no logran evitar que los artefactos decomisados vuelvan a manos de los delincuentes, según un estudio regional.

“Es un hecho que la circulación de armas de fuego es libre en toda el área, con legislaciones muy permisivas en su mayoría”, consigna la investigación facilitada el sábado a la AFP en San Salvador por la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (Fespad), una de las ONG que participó en el estudio apoyado por la ONU.

El informe “Destrucción de Armas en Centroamérica y el Caribe” fue elaborado por la Red Centroamericana para la Construcción de la Paz y el Desarrollo Humano, y fue presentado esta semana en Nueva York durante una reunión de la ONU para revisar un programa contra el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras.

La existencia de miles de armas legales e ilegales contribuyen a la “gran cantidad” de delitos contra la vida, sobre todo en el Triángulo Norte (Guatemala, El Salvador y Honduras) que reflejan altas tasas de homicidios: 13.129 muertes al cierre de 2017.

En El Salvador, en los últimos cinco años, se registraron 24.569 homicidios, de los cuales el 80% fue cometido con un arma de fuego. La mayoría de las víctimas fueron hombres jóvenes entre 15 a 29 años, reseña el estudio, citando cifras oficiales.

Dina Martínez, investigadora de Fespad, declaró a la AFP que la importancia de la custodia de los artefactos decomisadas es “evitar la sustracción de armas y que se trasladen al mercado ilegal”.

En El Salvador se recuerda el robo de cuatro ametralladoras M-60 de una bodega del cuartel de Caballería, las cuales fueron a parar a las pandillas a mediados de 2014. Las ametralladoras fueron recuperadas por la Policía en 2015.

Las cantidades de armas incautadas varían de acuerdo a la situación delictual de cada país: Guatemala y El Salvador suman 62% de las incautaciones en la región.

Ente 2011 y 2016, Guatemala decomisó 27.000 armas, El Salvador 22.000, Honduras 13.000 y Costa Rica 5.221.

En la región circulan de forma legal alrededor de dos millones de armas, según el estudio.