Wolfsburgo, Alemania.

El escándalo de manipulación de los motores diésel en Estados Unidos le costará al gigante automotor alemán Volkswagen (VW) más de lo previsto, según informó ayer la empresa en su sede en Wolfsburgo.

Los resultados del tercer trimestre se verán lastrados con cerca de 2 mil 500 millones de euros (2 mil 949 millones de dólares) que serán apartados para hacer frente a las revisiones y modificaciones de los vehículos de motores diésel de dos litros afectados por el escándalo en América del Norte.

Con esto, el coste del escándalo asciende a un total de cerca de 25 mil 100 millones de euros. El motivo de estos millones adicionales dados a conocer hoy por VW se deben a que la llamada a talleres de los automóviles diésel es “notablemente más ardua” de lo previsto y “requiere una mayor exigencia técnica”.

Hace casi un año, representantes de VW acordaron con demandantes, comerciantes y los estados afectados de Estados Unidos un arreglo para los coches de motores de dos litros. Posteriormente, se alcanzó uno parecido para los motores de tres litros.

En septiembre de 2015, VW reconoció haber manipulado las emisiones de los motores diésel de once millones de vehículos en todo el mundo. Este escándalo sumió a la automotriz en una profunda crisis y desencadenó un gran costo económico.