Abiyán, Costa de Marfil.

“Repatriar a todos los migrantes de Libia” tras el escándalo de la venta de esclavos. Este objetivo fijado en la cumbre Europa-África se antoja muy difícil en un país sumido en la anarquía, repleto de redes organizadas de traficantes y la falta de un censo de refugiados.

Unas 3 mil 800 personas serán repatriadas urgentemente en los próximos días, anunció Moussa Faki Mahamat, presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA). Se trata únicamente de los migrantes que se hallan en un campo cerca de Trípoli –la zona de acceso más fácil–, mientras que Libia está devastada por guerras intestinas, e infestada de grupos armados con objetivos políticos, religiosos o simplemente criminales.

Así, estos 3 mil 800 son un grano de arena respecto a la inmensidad de la tarea en el desierto libio.

Moussa Faki estima que el número de migrantes es de “entre 400 mil y 700mil”, casi del simple al doble, lo que refleja la ambigüedad que rodea a la misión que se han dado los dirigentes africanos y europeos en Abiyán.

“El gobierno libio nos ha dicho que hay 42 campos. Seguramente hay más” opina Faki.

Según las últimas estadísticas de la Organización internacional para las migraciones (OIM) unos 15 mil migrantes sobreviven en los centros de retención controlados por el gobierno de unión nacional (GNA). La mayoría de ellos están bajo control de las milicias leales al GNA.

Pero hay miles de migrantes encarcelados en centros al margen de cualquier tipo de control, que sean de las autoridades libias o de organizaciones internacionales.

Algunos de estos lugares de retención son “ilegales” y están controlados por milicias que secuestran a los migrantes y los torturan, antes de telefonear a sus familias exigiendo un rescate. Este tráfico se ha convertido en algo muy lucrativo para varias milicias que han implementado redes bien organizadas en países africanos para transferir fondos. Es también en estos centros donde se “vende” a los migrantes.

Pero, ante todo, hay que comenzar por repatriar a quienes están en campos de fácil acceso, según la UA.

– 13 mil 600 repatriados –

“Vaciar los campos es un buen progreso (…) creo que eso tendrá un impacto sobre la esclavitud” estima William Lacy Swing, director de la OIM. Dice que 13 mil 600 migrantes en dificultades ya fueron repatriados este año.

Su director para Europa, Eugenio Ambrosi, considera que la repatriación de 15 mil 000 migrantes internados en los campos de la GNA podria hacerse en “seis semanas a dos meses”, recurriendo a aviones fletados por Marruecos.

Pero Ambrosi plantea una condición clave: que “los países de donde proceden les proporcionen los documentos necesarios”.

Éste es precisamente uno de los problemas de esta situación.

En efecto, gran parte de los migrantes no poseen documentos, porque sus países no tienen buenas administraciones o porque ellos mismos no quieren volver a sus hogares.

“Solo se puede repatriar a los que lo hacen de forma voluntaria” explica Swing.

Hacer el censo de los migrantes “es un trabajo de hormiga. Hay que reunirse allá con cada migrante. Nuestro embajador tuvo que hacer un gigantesco trabajo en condiciones difíciles”, explicó Issiaka Konaté, director de los marfileños en el extranjero, cuando fueron repatriados 600 compatriotas a principios de mes.

Costa de Marfil, Senegal u otros países tienen una actitud positiva, pero según fuentes en las ONG otros países no ven con buenos ojos el regreso de migrantes que no han conseguido llegar a Europa, pues no hay condiciones para recibirlos o darles trabajo.

Por ello, una fuente de la Unión africana insiste en que es imperativo ayudar a esos Estados para que se produzcan esos retornos.