Ginebra, Suiza.

La opresión y el hambre en Corea del Norte, la sequía y la represión en Eritrea y la violencia en Burundi fueron las tres crisis humanitarias más ignoradas por los medios de comunicación en 2017, según un estudio publicado hoy por la ONG CARE International.

Sudán, República Centroafricana, República Democrática del Congo, los entornos del Lago Chad, Vietnam y Perú completan la lista de crisis que rara vez aparecieron en los titulares.

El informe, llamado “Sufriendo en silencio”, destaca que a pesar de que Corea del Norte apareció en las noticias por sus tensiones políticas y nucleares, poco se habló de la situación humanitaria en el país.

Las Naciones Unidas estiman que 18 millones de personas, un 70% de la población, sufren inseguridad alimentaria y dependen de las ayudas del Gobierno y que dos de cada cinco norcoreanos padecen desnutrición.

El estudio considera que el impacto del régimen político del país, junto con el calentamiento global y los frecuentes desastres naturales, como las inundaciones, el aumento de las temperaturas o las sequías prolongadas, agravan la “nefasta situación humanitaria”.

En Eritrea, más de 700.000 personas sufren a causa de la actual sequía, la falta de comida y la escasez de agua, mientras en Burundi 2,6 millones de personas, el 27 % de la población, no sabe como alimentar a sus familias.

“Sabemos que una sola foto puede llamar la atención del mundo hacia un problema, pero las personas incluidas en el estudio se encuentran lejos de las cámaras y los micrófonos”, dijo la secretaria general de CARE International, Laurie Lee, citada en un comunicado.

“Puede que estas crisis no lleguen a los titulares, pero eso no significa que podamos olvidarlas”, añadió.

La organización considera que existe un nexo de unión entre la atención mediática y las donaciones destinadas a ayuda humanitaria.

Según el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, “los medios juegan un rol vital en atraer la atención del público hacia las crisis más desatendidas”.

Sin embargo, la directora de IRIN News, Heba Aly, advirtió que este tipo de periodismo “es muy difícil de financiar y cada vez más raro” y señaló que “es hora de empezar a reconocer que un periodismo de calidad sobre estas crisis es parte de la solución”.

El informe admite que “la seguridad y el acceso siguen siendo desafíos clave para los periodistas”, y que las agencias humanitarias se encuentran en una “posición única” para facilitarles el acceso a las áreas más difíciles de alcanzar.

Los autores del estudio defendieron que “la comunidad internacional también debe responsabilizar a quienes bloquean la libertad de prensa y ponen en peligro la vida de los periodistas”.