Leverkusen, Alemania.

El gigante farmacéutico y químico alemán Bayer afirmó el pasado 1 de diciembre que el Comité para la Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS) dio el visto bueno a su compra de la empresa de semillas estadounidense Monsanto.

Según indicó la multinacional germana desde Leverkusen, ciudad en la que se encuentra su sede, este organismo que analiza las adquisiciones de compañías estadounidenses por parte de inversores extranjeros no advirtió en la millonaria operación ningún tipo de reserva en materia de seguridad nacional.

El CFIUS es un órgano integrado por once agencias del Gobierno de Estados Unidos, entre ellas el Departamento de Defensa o de Seguridad Nacional y tiene potestad para prohibir la compra de determinadas empresas en suelo estadounidense en caso de que observe implicaciones que afecten a la seguridad nacional.

Bayer anunció a mediados de septiembre de 2016 la adquisición de la empresa estadounidense de biotecnología Monsanto por unos 66 mil millones de dólares (62 mil 600 millones de euros) tras acordar el pago de 128 dólares por acción.

Ambas compañías tienen intención de cerrar definitivamente el acuerdo de absorción a principios de 2018. Esta operación genera ciertos reparos en algunas autoridades encargadas de velar por la defensa de la competencia.

En caso de que la operación recibiese la luz verde definitiva, Bayer se convertiría en la mayor empresa alemana en el extranjero, además de líder mundial en el sector de la agroquímica.