Buenos Aires, Argentina.

Amigos y familiares de los 44 tripulantes del submarino argentino ARA San Juan, desaparecido en el Atlántico sur el pasado 15 de noviembre, realizaron una misa en la Base Naval de la ciudad de Mar del Plata, para pedir por el regreso a casa de los marinos.

La ceremonia religiosa, que tuvo lugar en la capilla “Stella Maris” de la Base Naval, fue organizada por amigos, familiares y compañeros de la escuela del capitán de corbeta, Jorge Bergallo, uno de los 44 tripulantes del navío.

En la ceremonia se dieron cita ex alumnos del Colegio Peralta Ramos y ex compañeros del Club Sporting de Rugby, a los que asistió en su adolescencia Bergallo, entre ellos Diego y Hernán, amigos del militar.

Somos amigos de Jorge y del club en el que jugamos al rugby. Decidimos hacer una oración en su ayuda y de los 43 que están haciendo lo que tienen que hacer para volver“, enfatizó Diego.

Jorge es un tipazo. Nos conocemos desde que nacimos, nuestros padres son marinos, compañeros de promoción. Nosotros amigos, jugadores de rugby, y nos une el espíritu de saber que van a volver todos“, dijo.

Por su parte, el otro amigo, Hernán, expresó: “Sabemos que van a venir (los tripulantes), tenemos plena confianza, los estamos esperando, seguimos pensando, luchando, rezando, con fe”.

Sé que las familias están bien, que ellos están bien, son excelentes profesionales y sé que van a volver en cualquier momento“, añadió Hernán.

Describió a su amigo Bergallo como un apasionado “de toda la vida por la Marina”, que “desde chico quería ser submarinista“, además de ser “un excelente profesional“.

Tras la misa, Gustavo Lanfranconi, ex compañero de Bergallo en el Colegio y en el Club de Rugby, dijo que se juntaron “para tener una oración por él y por todos los tripulantes del submarino“.

Nos conocemos desde hace muchos años. Es una persona, como todos los que están a bordo, muy profesional, compenetrados con su trabajo“, afirmó Lanfranconi.

La familia de Bergallo, quien está casado, tiene hijos y cinco hermanos, está vinculada a la Armada.

Estamos acompañándolos en este momento, rezando y esperando que vuelvan todos acá. En la familia están todos esperanzados, esperando verlo de nuevo“, dijo Lanfranconi.

El padre del capitán de corbeta, quien lleva el mismo nombre, fue años atrás comandante del submarino desaparecido y también de la Fragata Libertad, el buque escuela de la Armada Argentina.

La desaparición del navío ha causado consternación en Argentina, cuyas autoridades han montado un amplio operativo de búsqueda y rescate, con buques y aeronaves.

El operativo de búsqueda incluye 4 mil hombres y recursos tecnológicos propios, además de los aportados por Alemania, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Noruega, Perú, Reino Unido y Uruguay.

Con el paso de las horas, la operación para dar con el submarino alcanzó el grado SAR (Búsqueda y Rescate, por sus siglas en inglés), la cual es comandada por el ministro de Defensa, Oscar Aguad.

Su última posición conocida fue en el área de operaciones de la zona del golfo San Jorge, 240 millas náuticas (432 kilómetros) al sureste de la península de Valdés en el Atlántico sur.

El ARA San Juan es un submarino tipo TR-1700 fabricado en Alemania, cuya incorporación a la Armada se efectuó en 1985 y pertenece al Comando de la Fuerza de Submarinos de la ARA.

Posee propulsión diésel eléctrica convencional con sistema esnórquel y está concebido para ataques contra fuerzas de superficie, submarinos, tráfico mercante y operaciones de minado.

Su última comunicación data del miércoles 15 y fue realizada en horas de la mañana.