Brasilia, Brasil.

La constructora brasileña Camargo Correa admitió prácticas anticompetitivas y ajuste irregular de precios en obras para construcción y ampliación de líneas del Metro en el Distrito Federal y otros siete estados del país durante 16 años.

La información fue revelada a partir de un acuerdo de lenidad firmado por Camargo Correa en el ámbito de la operación “Lava Jato” (lavadero) que investiga una red de corrupción en el país sudamericano.

De acuerdo con el proceso administrativo abierto este lunes en el estatal Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), se entregaron documentos e indicios de pruebas de ilícitos practicados entre 1998 y 2014 de obras en Sao Paulo, Paraná, Río Grande do Sul, Río de Janeiro, Minas Gerais, Bahía, Ceará y en el Distrito Federal.

Además de las revelaciones de directivos de la empresa, una de las principales investigadas por la “Lava Jato”, el acuerdo también involucró la participación del Ministerio Público Federal (MPF) en Sao Paulo, que investiga la formación de un cártel metro-ferroviario en el estado.

Se trata de al menos 21 licitaciones en que ocurrieron ajustes y prácticas anticompetitivas, según la propia Camargo Correa.

El “Tatu Tenis Club”, como era denominado el cartel que hace mención a la excavación de túneles del Metro, contó con la participación de las constructoras Odebrecht, Andrade Gutiérrez, OAS y Queiroz Galvao.

Todas esas empresas, las mayores del sector en el país, son objeto de investigaciones de la Policía Federal y del Ministerio Público en la “Lava Jato”.